
La familia de Leila Navas marcó un hito en la historia del transporte público del país, al convertirse en los primeros en brindar el servicio de taxi con un vehículo eléctrico.
El taxi, con el número de placa TSJ 29, opera desde el pasado 14 de junio en el sector de Pérez Zeledón y fue presentado, públicamente, este lunes, durante un evento que contó con la participación de la primera dama de la República, Claudia Dobles.
El automóvil (usado) es un modelo Leaf de la marca Nissan, año 2016. Fue adquirido por Navas a través de un préstamo con el Banco Nacional y tuvo un costo de ¢11.000.000.
La decisión de elegir un auto eléctrico surgió como una recomendación de su hijo, Carlos Sánchez, profesor de mécanica, quien también le da el mantenimiento. Fue también su hijo quien aclaró muchas de las dudas que tenía sobre esta tecnología.

“Yo le decía a él: ‘papi, ¿si paso por una quebrada o por un charco y me electrocuto?’. Eran muchas dudas que me venían a mi cabeza, pero él con paciencia empezó a despejarlas todas", relató.
Según la familia, con el taxi eléctrico pasaron de gastar ¢80.000 semanales para la compra del diésel, a realizar una inversión de ¢10.000 semanales en la factura eléctrica, para un ahorro de ¢70.000.
El vehículo brinda el servicio desde las 6:00 a.m. y hasta las 7:30 p.m; puede recorrer hasta 120 kilómetros diarios. La familia carga el automóvil en su casa, durante siete horas en la noche. Cuando vuelve de la jornada laboral generalmente lo hace con una carga del 15%.
Taxistas dubitativos

A la presentación del primer taxi eléctrico también asistieron representantes de este sector del transporte público, quienes expresaron sus inquietudes respecto a adquirir autos eléctricos para brindar el servicio.
Ana María Ruiz Esquivel, empresaria taxista desde hace 26 años en San José, fue una de esas personas que externó sus preocupaciones sobre la posibilidad de poder comprar un vehículo eléctrico y darle mantenimiento.
“Muchos de los taxistas no son candidatos a crédito, porque en algún momento que se les aprobó un préstamo, cuando se nos vino toda la piratería encima, hay un porcentaje muy elevado de gente morosa en los bancos, entonces toda esta gente no es candidata para concursar por un préstamo”, señaló.
Otra de las preocupaciones que destacó la empresaria, y algunos otros colegas, tiene que ver con la duración de la batería y su costo. Sobre este punto, Allan Blanco Coto, Comisionado de la Presidencia de la República de Movilidad Eléctrica, aseguró que la tecnología se ha ido abaratando con el paso del tiempo.
"Las baterías han ido bajando de precio, hace cinco años solo el paquete de batería de un taxi costaba alrededor de los $50.000, hoy está costando $7.000.
“La expectativa es que en unos tres años esté en unos $3.000 y si usted compra carro hoy y tiene que cambiar la batería en unos ocho años, le va a estar costando menos de $1.000, a eso hay que sumarle todo el ahorro que va a tener por mes”, señaló.
También dijo que el Gobierno trabaja con los bancos para lograr que los taxistas tengan acceso a financiamiento y que logren cubrirlo con el ahorro que van a tener con el cambio de energía, “porque usted hoy por hoy gasta ¢400.000 o ¢500.000 en combustible al mes y va a pasar a pagar unos ¢50.000 en electricidad”.
Blanco indicó que además trabajan en montar la infraestructura necesaria para brindar confianza y una autonomía extendida a los taxis.
“Es decir, se ocupa recorrer más allá de los 250 kilómetros que el vehículo puede dar, entonces van a tener sus cargadores eléctricos cada 80 kilómetros para que puedan detenerse con comodidad y recuperar unos 150-200 kilómetros en 20 minutos”, manifestó.
