La empresa que impulsa la construcción de una torre de apartamentos, un restaurante y un club de playa en Manuel Antonio apeló la medida cautelar emitida por el Juzgado Penal de Quepos que paralizó por cuatro meses las obras en ese proyecto.
Mediante un comunicado de prensa, la compañía Islas de Manuel Antonio asegura haber cumplido con todos los requisitos ambientales y legales vigentes. Sostiene que la medida del Juzgado no puede interpretarse como la confirmación de alguna falta cometida.
“Es falso que el proyecto se construye en el corredor biológico Aguirre, según se puede comprobar en la misma base de datos del SNIT (Sistema Nacional de Información Territorial)”, manifestó.
El desarrollo, ubicado carretera a playa Playitas, es promovido en Internet como “un paraíso único situado junto a un parque nacional prístino, rico en biodiversidad”.
Los trabajos fueron paralizados temporalmente el 31 de mayo luego de que el Juzgado Penal de Quepos acogiera una medida cautelar solicitada por la Fiscalía Adjunta Agrario Ambiental, sede Protección de Osa.
Para la Fiscalía, la prueba recabada permite sostener que el sitio donde se pretende levantar el proyecto es bosque y que el terreno es parte del corredor biológico de Aguirre, considerado de vital importancia en los ecosistemas de esta zona, incluyendo al Parque Nacional Manuel Antonio.
La sospecha del Ministerio Público es que el cambio de uso de suelo se materializó a través del aprovechamiento forestal ilegal de la cobertura boscosa que hay en el lugar.
Por esta razón, se abrió una causa por los delitos de falsedad ideológica, prevaricato, cambio de uso de suelo, infracción a la Ley Forestal e infracción a la Ley de Aguas. El caso se investiga bajo el expediente 18-000027-0611-PE.
Al respecto, la compañía Islas de Manuel Antonio indicó que no hará más comentarios sobre el caso pues se encuentra bajo investigación y porque presentó una apelación contra la medida cautelar. No obstante, insistió en que esta última todavía no se encuentra en firme.
“La empresa ha sido transparente en su accionar y así lo demuestran cada una de sus acciones en materia ambiental cuyos expedientes son de acceso público para todos los habitantes”, concluye el comunicado.
El Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac) define un corredor biológico como un territorio continental, marino-costero e insular delimitado cuyo fin es conectar áreas silvestres protegidas y paisajes, ecosistemas y hábitat, naturales o modificados, sean rurales o urbanos. Lo anterior con el fin de asegurar el mantenimiento de la biodiversidad y los procesos ecológicos y evolutivos.
Costa Rica tiene 44 corredores biológicos; es decir, cerca del 33% del territorio continental.