Lucía Astorga. 20 enero
Perezoso cruzando la calle cerca de Puerto Viejo. Foto Jeffrey Zamora
Perezoso cruzando la calle cerca de Puerto Viejo. Foto Jeffrey Zamora

Las carreteras y caminos facilitan la movilidad de los seres humanos, pero para los animales silvestres tienen un efecto completamente opuesto, al fragmentar su hábitat natural.

Por ejemplo, investigaciones internacionales hechas por medio de radiocollares -rastreo satelital- han demostrado que los jaguares machos evitan los caminos, pero las hembras aún más y en algunos casos no cruzan.

“Al asfaltar calles que eran de lastre, hacemos que esa parte de la casa de las hembras sea más pequeña. Vamos reduciendo sus posibilidades de alimento, de agua, de tener espacio para criar a sus crías, que permanecen con sus madres hasta por dos años”, aseguró la bióloga Daniela Araya, de la organización Panthera.

Otro efecto adverso que tiene el desarrollo de infraestructura vial, sobre la vida silvestre, es que también hace que las especies grandes y pequeñas sean más vulnerables a los atropellos, un problema cada vez más visibles en Costa Rica.

¿Soluciones?
Los pasos de fauna buscan facilitar la dispersión de las especies y favorecer su movilización, de tal forma que se disminuya el impacto ambiental de la construcción de carreteras. Foto: Suministrada por el MOPT
Los pasos de fauna buscan facilitar la dispersión de las especies y favorecer su movilización, de tal forma que se disminuya el impacto ambiental de la construcción de carreteras. Foto: Suministrada por el MOPT

Además de hacer un llamado a los conductores para que respeten los límites de velocidad, acaten la señalización y tomen en cuenta la presencia de animales en la vía, para atender esta problemática, nuestro país también implementa, desde el 2010, una serie de estructuras transversales denominadas pasos de fauna. Estas están destinadas a mantener la conectividad entre ecosistemas y la movilización de la vida silvestre.

“Adicionalmente reduce el grado de mortalidad de fauna por atropello y aumenta la seguridad vial de los usuarios al disminuir la presencia de un animal sobre la calzada”, señala el sitio web del Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT).

Infografía
Infografía

El país utiliza principalmente dos tipos:

1. Paso superior o arborícola: consiste en la colocación de plataformas, cuerdas o cables elevados, entre los árboles, que permitan el libre desplazamiento de los animales entre los dos costados de la vía.

2. Paso inferior o subterráneo (paso seco): se realiza por la parte inferior de la calzada de la carretera. Estas estructuras son pasos secos, tipo cajón, diseñados para vertebrados, sin embargo es normal que sea utilizado por una gran variedad de anfibios, reptiles, entre otros.

2.1 Pasos de fauna mixto: son obras de drenajes adaptadas para el paso de fauna. En dicha infraestructura se construyen pasarelas laterales que permiten el paso seco para el tránsito de animales, asimismo se adecuan los accesos del mismo. Entre este tipo de obras se encuentran los puentes y alcantarillas, donde se les habilita un espacio para que los animales se puedan movilizar a lo largo de las márgenes del río.

Estas estructuras se acompañan con la colocación de señales verticales, con el fin de generar conciencia en los conductores sobre la presencia de vida silvestre en la carretera y sus alrededores.

El país cuenta con un total de 79 pasos terrestres y 59 aéreos, en distintas rutas. En el siguiente mapa puede consultar la información:

Inventario de pasos de fauna
Compromiso

El primer proyecto en contar con esta infraestructura, fue la ruta nacional número 36, en la sección Quepos-Barú, y a partir de 2014-2015, se comenzaron a incluir los estudios técnicos para determinar la necesidad de los pasos de fauna en todas las nuevas vías del país.

Para desarrollar este tipo de diseños, Costa Rica cuenta con una guía llamada ‘Vías amigables con la vida silvestre’, elaborada en el 2014 por un comité científico, integrado por universidades públicas y organizaciones privadas, como Panthera.

“Al inicio le decíamos al Ministerio: ‘¿por qué no se hacen pasos, aquí o allá?’, pero tenía razón el ministerio al decir ‘enséñennos a cómo hacerlos de la mejor manera’, y eso fue lo que se hizo a través de una guía, que se trabajó con otras organizaciones”, dijo Araya.

En el caso de las rutas viejas, o para las que no se proyecten nuevas mejoras, no se pueden incluir los pasos de fauna debido a limitaciones presupuestarias, explicó el ingeniero Jesús Zamora, jefe del Proceso de Gestión Social y Ambiental (ProGAS) del MOPT.

Señales de tránsito que indican un paso de fauna en el Parque Nacional Braulio Carrillo. Foto: Adrián Soto
Señales de tránsito que indican un paso de fauna en el Parque Nacional Braulio Carrillo. Foto: Adrián Soto

Eso sí, el llamado es para que los conductores no se confíen; así como las personas cruzan las carreteras aún teniendo a pocos metros un puente peatonal, los animales también requieren de un periodo de adaptación.

Lo anterior, en el caso de las especies terrestres, “por lo general va ligado con la cadena alimenticia, es decir, cuando los roedores empiezan a pasar por ahí (los pasos), los depredadores los van siguiendo y adaptándose”, dijo Zamora.

¿Qué hacer si nos topamos un animal en la vía?

Los expertos en vida silvestre dan las siguientes recomendaciones: antes de “pegarse al freno”, asegúrese de que el carro de atrás tenga suficiente espacio para reaccionar y así evitar un accidente. Luego encienda las luces de emergencia y espere a que termine de cruzar la carretera.