
El cuidado del cabello no depende solo de los productos. La temperatura del agua influye de forma directa en el resultado. Especialistas coinciden en que usar agua tibia y cerrar con agua fría mejora la apariencia y prolonga la limpieza.
Muchas personas invierten altas sumas en tratamientos capilares. Buscan controlar el frizz, reparar puntas abiertas o combatir la resequedad. Sin embargo, un hábito cotidiano como la temperatura del agua suele pasar desapercibido.
El peluquero Antonio Breu, conocido como @soyantonioabreu en redes sociales, advierte que el agua muy caliente debilita la fibra capilar con el tiempo. La recomendación es lavar con agua tibia y finalizar con un enjuague frío. Esta práctica ayuda a mantener el brillo y prolonga la sensación de limpieza.
El peluquero explicó en un video que la temperatura influye en la eficacia de los productos. Indicó que el agua caliente favorece la penetración de champú, mascarillas y acondicionadores. Sin embargo, alertó sobre el uso excesivo de altas temperaturas por su efecto resecante. Señaló que el agua tibia activa los productos sin dañar el cabello.
También detalló que el enjuague frío cumple una función clave. Explicó que el agua fría sella la cutícula y contrae el cuero cabelludo. Esto permite conservar el brillo y mantener el cabello limpio por más tiempo.
La estilista Inma Botella coincidió con esta práctica. Indicó que el equilibrio entre temperaturas resulta esencial para la salud capilar. Señaló que el agua tibia facilita la eliminación de residuos. Añadió que el enjuague frío estimula el cuero cabelludo y mejora el brillo.
Algunos profesionales incluso recomiendan rangos específicos. El peluquero Ramón Santiago sugirió usar agua entre 30 y 40 °C durante el lavado. Indicó que esta temperatura limpia sin causar daño. Recomendó finalizar con agua fría entre 10 y 20 °C para sellar la cutícula y reducir el frizz.
El tema también aplica para el cabello teñido. El colorista Fran Gámez explicó que el agua caliente abre la cutícula y facilita la pérdida de pigmento. Recomendó usar agua fría o tibia para conservar el color y mejorar el brillo. Añadió que, en caso de incomodidad, se debe evitar al menos el agua muy caliente.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
