
Este domingo 11 de enero, la NASA lanzará al espacio el telescopio Pandora, una nueva misión científica diseñada para estudiar exoplanetas y las estrellas que los orbitan. El despegue está previsto desde la Base de la Fuerza Espacial Vandenberg, en California, Estados Unidos, a bordo de un cohete Falcon 9 de SpaceX.
El lanzamiento iniciará a las 8:19 a. m. EST, lo que corresponde a las 5:19 a. m. PST, y será transmitido en vivo a través del sitio web oficial de SpaceX. La ventana de lanzamiento tendrá una duración de 57 minutos. En caso de algún inconveniente, la operación se reprogramará para el lunes 12 en el mismo horario.
Pandora, con un tamaño similar al de un refrigerador, es un telescopio espacial desarrollado por la NASA en conjunto con la Universidad de Arizona. La misión marcará el inicio del programa Pioneros en Astrofísica, una iniciativa orientada a realizar ciencia de alto impacto con costos reducidos y a formar nuevas generaciones de científicos espaciales.
El satélite formará parte de la misión Twilight, un programa de vuelos compartidos para satélites pequeños. Hasta ahora, SpaceX lanzó más de 1.500 cargas útiles bajo este esquema.
Durante su primer año de operación, Pandora estudiará al menos 20 exoplanetas mediante observaciones repetidas de los llamados tránsitos, que ocurren cuando un planeta pasa frente a su estrella desde la perspectiva terrestre. En cada caso, el telescopio observará el sistema hasta 10 veces, con sesiones de 24 horas por observación.
El objetivo central será analizar la composición de las atmósferas de estos planetas y detectar la presencia de nubes, neblinas y vapor de agua. Para ello, Pandora medirá con alta precisión la luz visible y la luz infrarroja cercana que atraviesa las atmósferas planetarias.
El telescopio cuenta con un espejo de aluminio de 45 centímetros y un sistema de instrumentación capaz de captar espectros de luz con gran exactitud. Estos espectros permiten identificar huellas químicas tanto de las estrellas como de los planetas que las orbitan.
Uno de los principales retos científicos consiste en separar las señales provenientes de la atmósfera del planeta de las variaciones propias de la estrella. Las superficies estelares presentan regiones más brillantes y más oscuras que cambian con el tiempo y pueden alterar las mediciones. Algunas de estas zonas incluso contienen las mismas moléculas que se buscan en los planetas, como el vapor de agua.
Pandora abordará este problema mediante observaciones prolongadas y simultáneas en múltiples longitudes de onda. Cada periodo de estudio captará la luz de la estrella antes y durante el tránsito del planeta, lo que permitirá identificar cómo influyen las características estelares en los datos.
La misión también apoyará la interpretación de datos obtenidos por telescopios anteriores y actuales, como el Kepler y el James Webb. El detector infrarrojo cercano de Pandora corresponde a un repuesto desarrollado originalmente para el telescopio James Webb.
Además de Pandora, el lanzamiento incluirá dos satélites del tamaño de una caja de zapatos. BlackCAT estudiará fenómenos transitorios de alta energía en el universo, mientras que SPARCS analizará la actividad de estrellas de baja masa y su interacción con planetas cercanos.
Tras alcanzar la órbita baja terrestre, Pandora pasará por un mes de puesta en servicio antes de iniciar formalmente su misión científica, que tendrá una duración inicial de un año. Todos los datos recopilados estarán disponibles de forma pública para la comunidad científica.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
