
La superficie de la Luna ha sido escenario de destellos inexplicables que, durante siglos, han generado preguntas sin respuesta. Se trata de los llamados Fenómenos Lunares Transitorios (TLP, por sus siglas en inglés), eventos breves como brillos, manchas de colores o fogonazos que aparecen y desaparecen en segundos.
Más de 3.000 eventos de este tipo han sido registrados. Algunos muestran intensos flashes y otros solo reflejan cambios leves de coloración en el suelo lunar. Aunque se han propuesto varias hipótesis, el fenómeno sigue sin explicación concluyente.
Impactos y gases: teorías sobre el origen de los TLP
Una de las explicaciones más aceptadas vincula estos eventos con el impacto de meteoroides. La Luna, al no tener atmósfera protectora, recibe con frecuencia el golpe de rocas espaciales. Cuando colisionan con su superficie, liberan suficiente energía para provocar explosiones luminosas visibles desde la Tierra. Estos impactos forman nuevas pequeñas cráteres y ayudan a los investigadores a comprender la evolución del paisaje lunar.
Otra teoría sugiere que ciertos gases atrapados bajo la superficie, como radón y argón, podrían escapar a través de grietas en la corteza. Al ser liberados en el vacío espacial, estos gases reflejarían la luz solar o emitirían luz propia, generando destellos que podrían repetirse en los mismos puntos lunares.
Estas liberaciones de gas, a diferencia de los impactos, podrían ocurrir de manera cíclica en ciertas regiones. Esto explicaría por qué algunos lugares de la Luna parecen “parpadear” más de una vez.
Señales de una posible actividad geológica interna
Investigaciones recientes han revelado que estas emisiones podrían ser prueba de que la Luna aún presenta actividad geológica, aunque en niveles muy bajos. Telescopios de alta precisión y sondas en órbita han detectado patrones que apoyan esta posibilidad. Esto ha llevado a reconsiderar la creencia de que el satélite es completamente inactivo.
Estos hallazgos ofrecen indicios sobre la historia volcánica de la Luna y sus procesos internos, que hasta ahora no se han comprendido del todo.
Monitoreo constante y avances tecnológicos
Con el desarrollo de tecnología avanzada, los científicos han comenzado a monitorear los TLP en tiempo real. Para ello, utilizan cámaras automáticas y sistemas de observación continua que registran cualquier variación en la superficie lunar.
Cada nuevo avistamiento acerca más a los investigadores a una respuesta sobre estos eventos luminosos fugaces. Aunque no se sabe aún qué los causa con certeza, lo que sí resulta claro es que la Luna aún esconde misterios por descubrir.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
