
El cometa interestelar 3I/ATLAS despertó interés en la comunidad científica tras su descubrimiento en julio de 2025. Investigadores plantearon una misión espacial para interceptarlo en el espacio profundo mediante una sonda lanzada en 2035. La información se basa en reportes de DW.
El objeto ya se aleja del sistema solar. Alcanzó su punto más cercano al Sol en octubre de 2025. Aun así, científicos de la Iniciativa para Estudios Interestelares indicaron que todavía existe una posibilidad técnica para alcanzarlo.
El trabajo, disponible como preimpresión en arXiv y enviado para publicación en el Journal of the British Interplanetary Society, describe una propuesta de misión que interceptaría al cometa hacia el año 2085. El plan también fue reportado por Space.com.
De concretarse, la operación establecería nuevos récords de velocidad y distancia en la historia de la astronáutica.
Una catapulta gravitatoria cerca del Sol
El proyecto se basa en el efecto Oberth, un principio de la astronáutica. Este establece que un motor de cohete produce más energía útil cuando se enciende a mayor velocidad.
Para lograr la aceleración necesaria, la sonda realizaría primero un sobrevuelo por Júpiter. Esa maniobra cambiaría su trayectoria hacia el Sol.
Luego, en el perihelio, el punto más cercano a la estrella, la nave encendería motores de combustible sólido. El impulso se sumaría a la enorme velocidad generada por la atracción solar.
Ese proceso permitiría alcanzar al cometa a una distancia de 732 unidades astronómicas (UA) del Sol. La cifra equivale a más de cuatro veces la distancia que recorrió la Voyager 1 en casi medio siglo de viaje.
Riesgos extremos para la nave
La maniobra implica desafíos técnicos sin precedentes. La nave debería pasar a solo 3,2 radios solares del centro del Sol.
En esa zona enfrentaría temperaturas superiores a 1.400 °C. Para resistir el calor, los investigadores proponen escudos térmicos avanzados de compuesto de carbono y aerogel.
Ese sistema superaría la protección utilizada en misiones actuales como la Parker Solar Probe.
La propuesta también considera el uso de un cohete Starship de SpaceX. El vehículo sería repostado en órbita antes de lanzar un interceptor de 500 kilogramos.
El proyecto generó debate entre especialistas. Debido a la enorme velocidad de la nave, el encuentro con el cometa sería apenas un sobrevuelo muy breve.
Además, el nuevo Observatorio Vera C. Rubin, ubicado en Chile, podría detectar cerca de un objeto interestelar por año. Ese escenario reduciría la exclusividad científica de estudiar 3I/ATLAS.
Una puerta hacia la exploración interestelar
A pesar de las dudas, la técnica de la maniobra solar Oberth mantiene interés para futuras misiones.
Agencias espaciales analizan estrategias similares para estudiar objetos lejanos. Entre los posibles destinos figuran el hipotético Planeta Nueve y regiones remotas del cinturón de Kuiper.
Mientras tanto, el cometa 3I/ATLAS continúa su trayectoria hacia el espacio interestelar. El objeto deja abierta la incógnita sobre si la humanidad logrará investigar directamente los materiales que transporta desde fuera del sistema solar.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
