
La Agencia Espacial Europea confirmó que el lanzamiento inaugural de la misión Celeste LEO-PNT está previsto posterior al 24 de marzo. Los dos primeros satélites despegarán a bordo del cohete Electron, de Rocket Lab, desde el complejo de lanzamiento Māhia en Nueva Zelanda.
Los satélites ya completaron sus campañas de prueba y calificación. Actualmente se trasladan al sitio de lanzamiento, donde se realizarán las verificaciones finales e integración al cohete.
Celeste es la primera iniciativa europea de navegación satelital en órbita baja terrestre. Su objetivo es probar tecnologías de próxima generación y nuevas bandas de frecuencia que complementen el sistema Galileo, que opera en órbita media.
Dos satélites demostradores para asegurar frecuencias y probar señales
La misión iniciará con dos CubeSats de gran tamaño, uno de 12U y otro de 16U. Fueron desarrollados por dos consorcios europeos. Uno es liderado por GMV, de España. El otro por Thales Alenia Space, de Francia.
Ambos permitirán probar en órbita tecnologías como la determinación autónoma y precisa de órbita sin depender de infraestructura terrestre. También evaluarán señales de radionavegación más robustas y rápidas en bandas L y S desde órbita baja.
Durante los últimos meses completaron integración de cargas útiles, pruebas de compatibilidad de radiofrecuencia y ensayos ambientales, incluidos vacío térmico, pruebas mecánicas y de compatibilidad electromagnética.
Ocho satélites adicionales en desarrollo
Además de los dos demostradores iniciales, la ESA desarrolla ocho satélites de mayor tamaño. GMV y Thales Alenia Space estarán a cargo de cuatro cada uno. Se prevén oportunidades de lanzamiento a partir de 2027.
Estos satélites incorporarán nuevas capacidades:
- Señales bidireccionales en banda S, orientadas a posicionamiento avanzado con formas de onda satelitales 5G.
- Señales en banda C, para mayor resiliencia ante interferencias y bloqueos.
- Señales en banda UHF, para mejorar penetración y posicionamiento en interiores.
Uno de los satélites adicionales incluirá una carga útil para probar relojes atómicos miniaturizados.
Plataforma de pruebas para nuevas aplicaciones
La constelación demostradora estará compuesta por 11 satélites en órbita baja, entre 500 y 560 kilómetros de altura. Servirá como banco de pruebas para aplicaciones como vehículos autónomos, navegación marítima, infraestructuras críticas, operaciones polares, redes inalámbricas, servicios de emergencia, rastreo de activos y soluciones de Internet de las Cosas.
La ESA abrió la posibilidad de participación a terceros de Estados miembros interesados en la fase de experimentación mediante su plataforma de innovación abierta.
Tras la fase de demostración en órbita, el programa avanzará hacia una etapa preparatoria enfocada en desarrollo tecnológico, industrialización y validación en órbita. El objetivo es evaluar un posible sistema operativo integrado a la infraestructura europea de navegación por satélite junto con Galileo y EGNOS.
Celeste forma parte del pilar de resiliencia espacial europeo aprobado en el Consejo Ministerial de la ESA y busca fortalecer capacidades estratégicas en seguridad y posicionamiento.