
Las personas zurdas podrían tener ventajas en entornos competitivos. Así lo sugiere un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Chieti-Pescara, en Italia, que analizó la relación entre la preferencia manual y distintos rasgos de competitividad.
Aunque solo cerca del 10% al 12% de la población mundial es zurda, esta proporción se ha mantenido estable durante siglos. Esta persistencia llamó la atención de científicos que buscan explicaciones desde la evolución.
De acuerdo con una interpretación simplificada de la selección natural planteada por Charles Darwin, los rasgos que favorecen la supervivencia o la reproducción tienden a mantenerse con el tiempo. Los investigadores analizaron si la zurdera podría conservarse por ofrecer ventajas en contextos competitivos.
Hipótesis evolutiva sobre la zurdera
El equipo propuso que los diestros podrían tener ventajas en comportamientos cooperativos, mientras que los zurdos, en especial los hombres, podrían mostrar ventajas en situaciones competitivas. Estas circunstancias incluyen enfrentamientos directos entre dos personas.
La propuesta se basa en el concepto de estrategia evolutivamente estable, una idea derivada de la teoría de juegos aplicada a la evolución.
Según este enfoque, cuando la mayoría de una población es diestra, ser zurdo puede generar una ventaja dependiente de la frecuencia. Al ser minoría, los movimientos de las personas zurdas resultan menos previsibles para sus oponentes.
Los investigadores señalaron que esta ventaja se mantiene solo si la proporción de zurdos continúa siendo reducida. Si el número de zurdos aumenta, los demás individuos se adaptan a interactuar con mayor frecuencia con ellos. En ese escenario la ventaja desaparece y el sistema alcanza un equilibrio entre diestros y zurdos.
Cómo se realizó el estudio
El equipo del Departamento de Psicología de la universidad italiana llevó a cabo dos experimentos. Los resultados se publicaron en la revista académica Scientific Reports.
En el primero participaron cerca de 1.100 personas. Los voluntarios completaron cuestionarios para medir su lateralidad, es decir, el grado de preferencia por una mano.
El análisis también evaluó varias dimensiones de la competitividad. Entre ellas se incluyeron la orientación hacia metas personales y la tendencia a evitar la competencia por ansiedad.
Los resultados indicaron que los participantes con lateralidad más marcada hacia la izquierda registraron niveles más altos de competitividad orientada al desarrollo personal. También mostraron niveles más bajos de evitación ansiosa frente a situaciones competitivas.
En general, las personas zurdas se involucraron con mayor facilidad en contextos competitivos en comparación con los diestros.
Cuando los investigadores compararon a individuos con preferencia manual muy definida, los zurdos obtuvieron puntuaciones más altas en hipercompetitividad. Este rasgo describe un fuerte deseo de ganar incluso si implica imponerse sobre otras personas.
Segundo experimento en laboratorio
El segundo experimento incluyó un subgrupo de 48 participantes. El grupo tuvo igual número de diestros y zurdos. También mantuvo la misma proporción de hombres y mujeres.
Los voluntarios realizaron una prueba conocida como pegboard, un test de tablero con clavijas que mide la destreza manual.
En esta etapa no aparecieron diferencias significativas entre zurdos y diestros. Tampoco se detectó relación entre la lateralidad y los niveles de competitividad.
Este resultado sugirió que la relación entre preferencia manual y competitividad no depende directamente de habilidades motoras.
Personalidad y otros factores analizados
El estudio también evaluó los llamados cinco grandes rasgos de personalidad: apertura, responsabilidad, extraversión, amabilidad y neuroticismo.
Los investigadores no encontraron diferencias significativas entre zurdos y diestros en estos rasgos.
Tampoco observaron relación entre la lateralidad y niveles de depresión o ansiedad en la muestra analizada.
El análisis sí mostró diferencias según el sexo de los participantes. En promedio, los hombres registraron puntuaciones más altas en hipercompetitividad y competitividad orientada al desarrollo.
Las mujeres presentaron mayor tendencia a evitar situaciones competitivas por ansiedad.
Los autores indicaron que la relación entre preferencia manual, competitividad y género podría depender de múltiples factores biológicos y ambientales. Por esa razón consideran necesario realizar nuevas investigaciones para comprender mejor estas interacciones.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
