
El Gobierno de India estudia una propuesta para liberar serpientes y cocodrilos en sectores específicos de su frontera con Bangladés. La Fuerza de Seguridad Fronteriza informó que esta medida pretende frenar el flujo de migrantes indocumentados en zonas de difícil vigilancia.
La frontera entre ambas naciones supera los 4.000 kilómetros de extensión. Muchos tramos presentan deltas y ríos que nacen en el Himalaya y desembocan en el mar, lo cual complica la instalación de cercas físicas.
Manoj Barnwal, inspector general adjunto de la fuerza paramilitar, explicó a la agencia AFP que el uso de reptiles fue un tema de discusión en una reunión con el Ministerio del Interior en febrero. Barnwal indicó que recibieron la instrucción de evaluar si es viable desplegar estos animales en áreas fluviales vulnerables.
El plan consiste en aprovechar a los reptiles como un disuasivo natural en regiones propensas a inundaciones. Según el funcionario, la iniciativa se enfoca en los puntos sin cercar donde las vallas tradicionales resultan ineficaces o imposibles de construir.
La división fronteriza cruza los Sundarbans, que destaca como el manglar más grande del mundo. Barnwal reconoció que, aunque la idea parece innovadora, existen dudas sobre la seguridad y el impacto que esto tendría en los habitantes de las aldeas cercanas a los ríos.
Las autoridades solicitaron a las unidades operativas un estudio detallado sobre la logística para obtener los animales. El alto mando espera un informe a la brevedad para determinar si la estrategia es aplicable en el terreno.
La relación política entre Nueva Deli y Daca atraviesa un momento de tensión tras los cambios gubernamentales en Bangladés durante el 2024. India mantiene una vigilancia estricta y ya detuvo a decenas de personas que intentaron cruzar la línea fronteriza de forma ilegal en los últimos meses.
