
Una espada medieval de casi 1 metro de largo, fechada en el siglo XII, apareció en el fondo del mar frente a la costa mediterránea de Israel. El objeto podría aportar nuevas pistas sobre la presencia de caballeros cruzados europeos en la región durante la Edad Media.
El hallazgo ocurrió cuando Shlomi Katzin, estudiante de posgrado de la Universidad de Haifa, nadaba en la zona. La espada permanecía cubierta por arena y conchas tras siglos bajo el agua.
Katzin observó primero a un grupo de buzos que utilizaba detectores de metal. El estudiante sospechó que podían intentar extraer artefactos históricos de forma ilegal. Cuando el grupo se retiró del lugar, él examinó el área. En ese momento distinguió el mango de una espada antigua que sobresalía de la arena.
El descubrimiento no resultó completamente inesperado para el estudiante. En 2021, él encontró otra espada medieval en la misma región. Tras identificar el posible valor arqueológico del objeto, Katzin informó de inmediato a la arqueóloga náutica Deborah Cvikel, también de la Universidad de Haifa.
Posteriormente, la Autoridad de Antigüedades de Israel autorizó una excavación controlada. El equipo recuperó la espada para iniciar su estudio.
Según explicó Cvikel en un comunicado, el hallazgo representa una descubierta extremadamente rara relacionada con los cruzados en el litoral israelí. La investigadora indicó que solo se identificó un número muy limitado de espadas de ese periodo en Israel.
El periodo de las Cruzadas, entre 1095 y 1291, involucró campañas militares de caballeros cristianos europeos en la región conocida como Tierra Santa. Para los arqueólogos, objetos como este ayudan a entender el uso de puertos y anclajes marítimos, así como la vida de los guerreros de la época.
Tras su recuperación, los investigadores analizaron el arma mediante tomografía computarizada hospitalaria. El objetivo consistió en examinar el interior sin retirar la capa gruesa de sedimentos marinos acumulada durante siglos.
El análisis reveló que gran parte del núcleo de hierro de la hoja se deterioró por la exposición prolongada al agua de mar. También se identificaron fracturas en la estructura del arma.
A pesar del desgaste, el estudio permitió reconocer características clave. La espada estaba diseñada para combate con una sola mano, un formato común entre caballeros medievales. Su forma y construcción sugieren que pudo pertenecer a un cruzado franco, uno de los guerreros europeos que participaron en las campañas militares en la región.
Durante las Cruzadas, las espadas tenían una función militar y también un fuerte valor simbólico. Para los caballeros representaban la caballería y la fe cristiana.
La investigadora Sára Lantos, también de la Universidad de Haifa, explicó que estudiar un objeto tan personal permite ampliar el conocimiento sobre la cultura material de la época. Además, abre una oportunidad poco común para comprender la vida de los caballeros francos que estuvieron en Tierra Santa.
Los arqueólogos consideran improbable que la espada fuera descartada de forma deliberada. En la Edad Media el metal tenía gran valor y solía reciclarse. Por esa razón, los especialistas creen que el arma se perdió en el mar, posiblemente durante una batalla, un naufragio o un accidente en un ancladero costero.
Las investigaciones sobre el artefacto continúan. Para los especialistas, la espada se suma a las piezas que ayudan a reconstruir la historia de las rutas marítimas y las campañas militares de las Cruzadas en el Mediterráneo.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
