
Una mandíbula hallada en un cementerio medieval de Escocia reveló un procedimiento odontológico avanzado para su época. Los investigadores identificaron una puente dental sujetada con hilo de oro de 20 quilates en los restos de un hombre de mediana edad que vivió entre los siglos XV y XVII.
El descubrimiento ocurrió durante excavaciones en la iglesia de St. Nicholas East Kirk, en la ciudad de Aberdeen. El sitio contenía cerca de 900 sepulturas y miles de huesos humanos. Sin embargo, solo un esqueleto presentaba este tipo de intervención dental.
Los investigadores encontraron un fino hilo de oro alrededor de dos dientes inferiores. La estructura probablemente servía para sostener un diente perdido. Según el estudio, la pieza podía corresponder al diente original del paciente o a una prótesis.
El hallazgo quedó documentado en un estudio publicado el 24 de abril en la revista científica British Dental Journal.
La investigación también evidenció que las técnicas de reparación dental son mucho más antiguas de lo que se creía. Existen registros de puentes dentales elaboradas con hilos de oro y plata desde el Antiguo Egipto. Algunos ejemplos datan de al menos 2.500 a. C.
El oro no ocultaba los problemas dentales
La salud bucal del hombre estaba lejos de ser ideal. El sitio Live Science informó que los investigadores detectaron caries, placa bacteriana y enfermedad periodontal. También identificaron retracción de encías.
Aun así, el uso de oro indicó que el hombre posiblemente pertenecía a la élite local. En aquella época, ese metal tenía un valor extremadamente alto.
Durante ese periodo, la odontología todavía no existía como profesión formal. Esa especialidad surgió hasta el siglo XIX. Los tratamientos dentales eran realizados por barberos, curanderos e incluso joyeros.
El medio Popular Science indicó que Aberdeen tenía cerca de 22 orfebres durante la época en que vivió el hombre. Los investigadores consideran posible que uno de esos artesanos fabricara e instalara la pieza.
Los autores del estudio también señalaron que la apariencia física y la salud tenían gran importancia social durante la Edad Media. Según los investigadores, la percepción sobre la salud de una persona se relacionaba con su carácter moral y sus pecados.
Por esa razón, quienes tenían recursos económicos buscaban tratamientos para mejorar la apariencia de su sonrisa.
La bioarqueóloga Rebecca Crozier, de la Universidad de Aberdeen y coautora del estudio, explicó al sitio Live Science que resulta difícil determinar el nivel de dolor o incomodidad que sufrió el hombre. Sin embargo, indicó que el diente sostenido por el hilo probablemente dificultaba acciones simples como morder alimentos duros, entre ellos una manzana.
El caso llamó la atención de los arqueólogos por la sofisticación de la estructura y por el estado de conservación de la pieza. Los investigadores consideran que el hallazgo ayuda a comprender cómo se relacionaban la salud, la apariencia y la tecnología médica durante la época medieval.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
