
Un estudio publicado en PLOS Climate advirtió que las rutas migratorias de la mariposa monarca podrían fragmentarse en las próximas décadas debido al cambio climático, la expansión agrícola y la degradación ambiental. La investigación fue desarrollada por especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y otras instituciones científicas.
Cada año, millones de mariposas monarca recorren más de 4.000 kilómetros desde Canadá y Estados Unidos hasta los bosques templados del centro de México. La migración depende de condiciones climáticas específicas, de la presencia de plantas como el algodoncillo y de hábitats adecuados a lo largo del trayecto.
El estudio, titulado Regional risk shifts to monarch butterfly migration due to climate change, analizó escenarios proyectados para 2030, 2050 y 2070. Los investigadores encontraron que las áreas con condiciones favorables para la reproducción y tránsito de la especie tienden a desplazarse hacia el sur.
El hallazgo principal señala que la especie no enfrenta un riesgo inmediato de extinción, pero sí podría alterarse el fenómeno migratorio tal y como se conoce actualmente. Según los autores, el desplazamiento de los corredores naturales obligaría a las mariposas a realizar trayectos más exigentes desde el punto de vista energético.
“Esto se debe a que las zonas de alta idoneidad climática, biológica y ambiental tienden a desplazarse hacia el sur, lejos de la frontera entre México y Estados Unidos, lo que puede fragmentar los corredores migratorios tradicionales y hacer que el trayecto hacia el norte sea más costoso energéticamente para las mariposas. En otras palabras, aunque los individuos puedan sobrevivir, las condiciones que permiten que la migración ocurra como siempre se ha conocido podrían deteriorarse”, señalan los investigadores Víctor Sánchez Cordero y Carolina Ureta Sánchez.
La investigación integró tres variables: idoneidad climática, idoneidad biológica e idoneidad ambiental. El análisis incluyó datos sobre temperatura, precipitación, expansión agrícola y distribución del algodoncillo, planta esencial para las larvas de la monarca.
Los científicos indicaron que algunos escenarios incluso permitirían que ciertas poblaciones de mariposas permanezcan de forma permanente en México o regiones más del sur, en lugar de completar el recorrido anual hacia el norte. Ese cambio podría modificar conexiones ecológicas y culturales asociadas con la migración.
El estudio también recordó que, aunque en marzo las autoridades mexicanas reportaron un aumento en la superficie ocupada por colonias de mariposas monarca en los bosques de invernación, los especialistas pidieron cautela al interpretar esos datos como una recuperación sostenida.
Los investigadores sostuvieron que proteger únicamente las zonas de invernación ya no resulta suficiente. Entre las recomendaciones plantearon crear corredores de conservación a lo largo de toda la ruta migratoria y fortalecer la coordinación entre México, Estados Unidos y Canadá para reducir el uso de herbicidas y conservar el algodoncillo.
La tecnología también forma parte de las estrategias de monitoreo. Actualmente, unas 500 mariposas monarca portan microchips solares que permiten rastrear sus movimientos y estudiar posibles cambios en los patrones migratorios.
Además del impacto ambiental, la investigación destacó el valor cultural y económico de la especie.