
Una hormiga reina alada que quedó atrapada en resina hace cerca de 16 millones de años permitió identificar una especie desconocida hasta ahora. El hallazgo ocurrió en República Dominicana y aporta datos clave sobre la historia evolutiva de estos insectos en el Caribe.
El estudio estuvo a cargo de investigadores de Estados Unidos y se publicó en la revista Journal of Paleontology. Los científicos describieron la nueva especie como Hypoponera electrocacica, preservada en ámbar.
Primer registro fósil del género en el hemisferio occidental
El fósil constituye la primera aparición del género Hypoponera en el registro fósil del hemisferio occidental. El descubrimiento confirma que estas hormigas ya habitaban el Caribe durante el Mioceno.
En la actualidad, Hypoponera suma más de 150 especies descritas y tiene distribución global en regiones tropicales y subtropicales. Es uno de los géneros más abundantes del planeta. Sus colonias viven principalmente en el suelo y en la hojarasca de los bosques. Pueden estar formadas por algunas decenas o hasta 1.500 individuos.
A pesar de su amplia presencia, la historia evolutiva del grupo resultó difícil de reconstruir. El investigador Fiorentino indicó a Phys.org que el género fue tratado durante años como una categoría amplia que reunía especies con parentescos poco claros. Añadió que las relaciones evolutivas de las especies actuales no se comprenden con precisión, lo que complica vincular el fósil con linajes modernos.
El entomólogo J. Longino señaló que Hypoponera carece de rasgos morfológicos distintivos que faciliten su identificación.
Ámbar dominicano y sesgo de preservación
República Dominicana posee depósitos resiníferos reconocidos. Según explicó Fiorentino, estos producen desde copal con cientos o miles de años hasta ámbar completamente fosilizado con una antigüedad cercana a 16 millones de años.
A diferencia de la mayoría de los fósiles de hormigas, que suelen ser obreras, el ejemplar hallado corresponde a una reina alada de la casta reproductiva. Esta condición añade dificultad a su clasificación, ya que las obreras son las más estudiadas y existen menos referencias comparativas de reinas.
Antes de este hallazgo, el único registro fósil del género era Hypoponera atavia, identificado en 1868 y reclasificado en 2002. Ese espécime apareció en ámbar del mar Báltico.
La escasez de fósiles de Hypoponera contrasta con su abundancia actual. Los investigadores atribuyen esta diferencia a un fenómeno conocido como sesgo de fosilización. El ámbar tiende a capturar organismos que viven en árboles.
En el ámbar dominicano predominan géneros como Pseudomyrmex, Cephalotes y Azteca, cuyas especies habitan en ambientes arbóreos. En cambio, Hypoponera vive en el suelo del bosque y en la capa de hojas en descomposición. Esto reduce la probabilidad de que quede atrapada en resina.
Fiorentino señaló que resulta poco probable que una hormiga pequeña de la hojarasca quede adherida a la resina de un árbol. Por esa razón, encontrar linajes de hormigas del suelo o subterráneas en ámbar genera especial interés científico.
El hallazgo permite replantear cómo se organizaban las comunidades de insectos hace millones de años. Según el investigador, descubrimientos como este ayudan a comprender el tipo de diversidad que existía hace 16 millones de años en la región caribeña.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
