
Un estudio publicado el lunes 23 de febrero en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences concluyó que humanos de la Edad de Hielo utilizaron sistemas de señales entre 34.000 y 45.000 años atrás. La investigación analizó más de 3.000 signos geométricos grabados en artefactos del Paleolítico Superior hallados en el suroeste de Alemania.
El equipo determinó que secuencias repetidas de puntos, trazos, cruces y entalladuras no eran simples decoraciones. Los registros seguían patrones estadísticos consistentes. Los resultados mostraron similitudes con los primeros sistemas pre-cuneiformes de la antigua Mesopotamia.
Análisis estructural de los signos
Los investigadores no buscaron descifrar el significado de las marcas. El enfoque se centró en la estructura formal de los signos. El lingüista Christian Bentz de la Universidad de Saarland y la arqueóloga Ewa Dutkiewicz del Museo de Prehistoria e Historia Antigua de Berlín crearon una base de datos digital con miles de inscripciones.
La mayoría de piezas provenía de las cuevas del Jura de Suabia en el suroeste de Alemania. El equipo aplicó métodos de lingüística cuantitativa y modelado estadístico. Evaluó frecuencia, previsibilidad y patrones de repetición.
Bentz explicó en un comunicado que existían múltiples teorías sobre estos signos. Indicó que había poco trabajo empírico sobre características básicas y medibles. Señaló que la meta consistió en identificar una huella estadística propia de estos sistemas simbólicos.
Entropía y organización de la información
La investigación utilizó el concepto de entropía como medida de la cantidad de información que puede contener una secuencia. Sistemas imprevisibles presentan alta entropía. Sistemas muy repetitivos muestran baja entropía.
Los signos paleolíticos se ubicaron en un nivel intermedio. Bentz indicó que muchas secuencias repetían el mismo símbolo varias veces. Afirmó que ese patrón no es característico del lenguaje hablado.
La estructura identificada no corresponde a la escritura moderna. Esta última codifica de forma directa la lengua oral y presenta mayor variación simbólica. La comparación más cercana surgió con la escritura proto-cuneiforme mesopotámica. Ese sistema apareció unos 40.000 años después. La revista Discover reportó que la organización estadística de las secuencias paleolíticas resulta comparable con esos registros iniciales.
Bentz sostuvo que la humanidad desarrolló la capacidad de codificar información en signos y símbolos durante miles de años. Añadió que la escritura representa una forma específica dentro de una larga serie de sistemas de señales. Indicó que la codificación es base de los sistemas computacionales actuales.
Objetos portátiles y complejidad variable
Los artefactos analizados incluyeron estatuetas de marfil, herramientas y pequeñas esculturas. Entre las piezas destacaron la figura del Hombre-León y una estatueta de mamut hallada en la cueva de Vogelherd. Esta última data de hace unos 40.000 años. Presenta múltiples secuencias de cruces y puntos, según describió la revista Popular Science.
Dutkiewicz señaló que muchos objetos eran portátiles. Indicó que los artesanos poseían alta habilidad técnica. Explicó que varias piezas cabían en la palma de la mano. Comparó esa característica con las tablillas proto-cuneiformes.
El análisis detectó diferencias internas. Las estatuetas mostraron mayor densidad informacional que las herramientas. Este hallazgo sugiere distintos niveles de complejidad simbólica en la organización de los signos.
Un nuevo capítulo en la historia de la comunicación
Los artefactos pertenecen a un periodo en el que el Homo sapiens se había establecido recientemente en Europa. En esa época coexistía con neandertales. Desde el punto de vista cognitivo, los resultados indican capacidades simbólicas comparables a las humanas actuales.
Dutkiewicz explicó que los objetos datan de decenas de miles de años antes de los primeros sistemas formales de escritura. Señaló que corresponden al periodo en que el Homo sapiens salió de África y se asentó en Europa.
El contenido específico de las secuencias aún no se conoce. Sin embargo el equipo afirmó que las marcas fueron intencionales. Los investigadores descartaron que se tratara de simples adornos. Indicaron que eran patrones reproducibles y reconocibles dentro de un grupo social.
Dutkiewicz añadió que existen muchas secuencias por identificar en los artefactos. Señaló que la investigación apenas inició. Si estudios futuros confirman estos resultados la cronología de la experimentación simbólica humana se ampliará de forma significativa.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
