
Seis actividades mentales pueden alejar la demencia y el Alzheimer de su cerebro hasta por unos 15,5 meses.
Así lo reveló un estudio realizado por el Colegio de Medicina Albert Einstein de la Universidad de Yeshiva, en Nueva York.
Estas actividades son leer o escribir, resolver crucigramas, practicar juegos de mesa, integrar grupos de debate o ejecutar un instrumento musical.
Según la investigación, estas acciones fortalecen el funcionamiento del cerebro porque obligan a las personas a pensar y organizar números, ideas, elementos, letras o notas musicales.
“A todo el mundo favorecen estas acciones, pero practicar estas actividades con frecuencia es especialmente útil para los adultos mayores”, recomendó el estudio publicado en la revista Neurology , de la Academia Nacional de Neurología de Estados Unidos.
La investigación indica que practicar una de estas actividades todos los días de la semana puede retrasar el daño cerebral de una persona en 0,18 años.
“Incluso, el deterioro mental se demora hasta 1,29 años en quienes participan en al menos 11 actividades o ejercicios mentales por semana”, dijo Charles Hall, psiquiatra, neurólogo estadounidense y líder de la investigación.
El estudio. Para llegar a estas conclusiones, los científicos invirtieron cinco años analizando el comportamiento de 488 personas con edades de entre 75 y 85 años. Ninguna de ellas tenía síntomas de demencia al inicio del estudio, pero sí se trataba de pacientes con factores de riesgo de demencia, enfermedades coronarias y desórdenes cerebrovasculares.
Al comienzo de la investigación, las personas informaron con cuánta frecuencia participaban en actividades de ejercicio mental como leer, escribir, resolver crucigramas, participar en juegos de mesa o grupos de debate y tocar música.
La práctica de cada actividad añadía puntos a la sumatoria de cada paciente. Una actividad diaria significaba siete puntos, una que se realizaba apenas dos o tres veces a la semana equivalía a cuatro puntos, y una que se realizaba semanalmente representaba un punto.
Esto quiere decir que, si un paciente leía el periódico todos los días, recibía siete puntos por esa acción. Si ese mismo paciente escuchaba música varios días a la semana recibía cuatro puntos y, finalmente, si además jugaba cartas una vez a la semana, sumaba otro punto más. En este caso, el paciente tendría 12 puntos semanales.
Cada paciente se evaluó de esta misma manera cada 12 y 18 meses durante cinco años. Paralelamente a ello, se hicieron diagnósticos de las habilidades mentales y del deterioro de estas.
Al finalizar el estudio, los neurólogos detectaron que 101 participantes desarrollaron demencia, es decir, el 20,6%. Diez de las 101 personas que desarrollaron demencia no realizaban ninguna de las actividades ni una vez a la semana. “El estudio demuestra que los adultos mayores no solo deben realizar actividades mentalmente estimulantes, sino que también deben hacerlas frecuentemente para proteger sus habilidades cognitivas”, dijo Joe Verghese, director de la división de Envejecimiento Cognitivo del Colegio de Medicina Albert Einstein.
“El ejercicio mental activa y ayuda a mantener la vitalidad cerebral”, añadió el neurólogo.
Lo que sigue. A mediano plazo, los científicos buscarán si existe relación entre la pérdida de memoria y el nivel educativo para determinar si el entrenamiento escolar incide en “crear” una mejor defensa del cerebro ante la demencia.
Además, Hall y Verghese buscan confirmar si aumentar la participación en estas seis actividades mentales podría demorar más tiempo la aparición de la demencia. “Necesitamos descifrar si las actividades cognitivas previenen el declive de la memoria, o si lo que sucede es que quienes hacen estos ejercicios son los que tienen memorias destinadas a ser más duraderas”, concluyó Verghese.