
El debate sobre el futuro de la movilidad volvió a intensificarse en Europa, tras la decisión de la Unión Europea de flexibilizar su plan para eliminar los automóviles con motores de combustión a partir de 2035.
El 17 de diciembre, el bloque europeo levantó la prohibición efectiva que impedía la venta de nuevos vehículos con este tipo de motor desde ese año. La decisión aún requiere aprobación de los gobiernos nacionales y del Parlamento Europeo. La medida surgió tras la presión de la industria automotriz, en especial de Alemania e Italia.
Este giro genera discusión sobre cuál tecnología dominará el transporte en las próximas décadas. En ese contexto, el físico y divulgador alemán Johannes Kückens analizó el desempeño de los distintos tipos de motorización en declaraciones al medio DerStandard.
El especialista cuestionó la idea del “motor de combustión de alta eficiencia”. Según indicó, este concepto funciona más como un término político que como una realidad tecnológica.
Kückens explicó que los motores de gasolina y diésel funcionan como máquinas térmicas. Por lo tanto, están limitados por la segunda ley de la termodinámica. Este principio establece que parte de la energía generada por la combustión se pierde inevitablemente en forma de calor. Esa energía no puede transformarse en movimiento.
Debido a esa limitación física, los motores actuales ya se acercan a su techo tecnológico.
En condiciones ideales, los motores de gasolina modernos alcanzan cerca de 40% de eficiencia. Los motores diésel pueden llegar a aproximadamente 45%. Sin embargo, estos valores se logran solo en escenarios óptimos de funcionamiento.
En la conducción real, los resultados suelen ser menores. Kückens estimó que la eficiencia de un automóvil diésel en carretera ronda apenas 25%.
Para el físico alemán, el margen de mejora del motor de combustión interna prácticamente se agotó. Señaló que alcanzar niveles de eficiencia de 80% o 90% es imposible con esta tecnología.
El especialista también analizó la alternativa de los e-combustibles, propuesta por algunos sectores políticos como forma de mantener los motores tradicionales.
Según detalló, su producción requiere varios pasos complejos. Primero se debe dividir agua en hidrógeno y oxígeno mediante electricidad renovable. Luego se debe filtrar el aire para extraer CO2. Finalmente, el hidrógeno se combina con carbono para producir el combustible sintético.
Kückens indicó que este proceso resulta altamente ineficiente. Durante la producción se pierde hasta la mitad de la electricidad renovable utilizada.
El problema no termina allí. Ese combustible luego se quema en un motor que ya es poco eficiente. Como resultado, solo algo más del 10% de la energía inicial llega finalmente a mover el vehículo.
En contraste, el especialista señaló que los motores eléctricos operan con mayor rendimiento. En condiciones reales de conducción alcanzan cerca de 70% de eficiencia.
Esto implica que, con la misma cantidad de electricidad, un automóvil eléctrico puede recorrer tres veces más distancia que uno impulsado por combustibles fósiles. También puede avanzar seis veces más que un vehículo alimentado con e-combustibles.
Además del rendimiento energético, Kückens destacó la simplicidad mecánica de los automóviles eléctricos. Un motor de combustión posee alrededor de 1.500 piezas, mientras que uno eléctrico utiliza cerca de 250 componentes.
El físico también abordó las críticas relacionadas con las materias primas de las baterías, como litio, níquel o cobalto.
Según explicó, el requerimiento total de recursos para un vehículo de combustión resulta mayor. El petróleo debe extraerse de forma constante, se quema y desaparece.
En cambio, los materiales de las baterías permanecen y pueden reciclarse en plantas especializadas, varias de las cuales ya se desarrollan en Europa.
Kückens advirtió que retrasar la eliminación de los motores de combustión más allá de 2035 podría generar consecuencias importantes. Indicó que esta decisión ampliaría la brecha tecnológica con fabricantes chinos y aceleraría el aumento de la temperatura global.
Para el físico alemán, el motor eléctrico representa la tecnología más eficiente para los automóviles de pasajeros desde el punto de vista energético y técnico.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
