
Los fármacos que utilizan las personas contra la obesidad aún tienen que demostrar que benefician más de lo que perjudican a sus usuarios.
Además, se deben investigar cuáles son los efectos adicionales del uso de estos medicamentos a largo plazo, para así prevenir posibles daños en las personas que los emplean actualmente.
Esa fue la alerta que hicieron dos científicos del hospital de la Universidad de Alberta, Canadá, en la revista médica británica The Lancet.
Ambos realizaron un análisis de estudios publicados durante los últimos seis años acerca de los efectos adversos de las terapias antiobesidad.
A partir ese estudio, determinaron que si bien muchos fármacos logran disminuir el peso corporal, no son capaces de reducir también los problemas de salud asociados al sobrepeso, como el colesterol alto, el cansancio o la hipertensión.
Los fármacos estudiados fueron el orlistat (conocido con el nombre de Xenical), la sibutramina (nombres comerciales Raductil o Cetonil) y el rimonabant (llamado Acomplia).
Uno a uno. El orlistat pertenece a una clase de medicamentos llamados inhibidores de lipasa (grasa). Estos provocan que los intestinos absorban menos la grasa al inhibir la acción de las enzimas que actúan sobre ellas, explicó la farmacéutica Gemma Herrera Ruiz.
Según estudios en proceso sobre los efectos negativos, se cree que este fármaco puede producir diarreas y malestares estomacales cuando se come más grasa de la cuenta. Sin embargo, tiene efectos favorables en personas diabéticas.
Finalmente, el fármaco rimonabant es producido por la farmacéutica Sanofis-Aventis y está indicado para personas con diabetes. Este no se vende en Costa Rica.
Dos de los medicamentos forman parte de tratamientos para personas obesas o diabéticas en Costa Rica. Normalmente, se recetan por un espacio que no es mayor a un año.
No obstante, el estudio canadiense llama la atención de que estos fármacos favorecen un aumento de la presión arterial o producen marcados cambios en el estado de ánimo del paciente.
“El desarrollo de medicinas eficaces contra el sobrepeso, pero sin riesgo deben ser una prioridad para las casas farmacéuticas”, enfatizan los científicos.
La nutricionista Larisa Páez asegura que lo mejor para bajar de peso es corregir los hábitos de alimentación. “Creo en enseñarle al paciente un estilo de vida saludable”, puntualizó.