
Un grupo de científicos desarrolló un examen de sangre capaz de detectar 10 biomarcadores vinculados con el envejecimiento biológico. El hallazgo permite comparar la edad real de una persona con la velocidad a la que su cuerpo se deteriora.
La investigación, divulgada por Science Alert, partió de una premisa clave: la edad cronológica no siempre coincide con la edad biológica. Esta última refleja el desgaste del organismo y su relación con enfermedades.
El estudio fue liderado por la Universidad de Konstanz, en Alemania. El objetivo consistió en crear un método más simple y confiable para medir el envejecimiento a partir de biomarcadores presentes en la sangre.
La bióloga Maria Moreno-Villanueva explicó que el envejecimiento biológico es un proceso complejo. Indicó que afecta todos los órganos y tejidos. Señaló que no responde a una sola causa. También advirtió que existen diferencias entre hombres y mujeres.
Los investigadores analizaron 362 parámetros en muestras de sangre de 3.300 personas. Los participantes tenían edades entre 35 y 74 años. Luego aplicaron modelos estadísticos y herramientas de inteligencia artificial para reducir los indicadores a los 10 más relevantes.
El equipo identificó listas diferenciadas de biomarcadores para hombres y mujeres. La selección se basó en la capacidad de cada marcador para predecir la edad con mayor precisión.
El análisis incluyó señales químicas, genéticas, celulares y moleculares. Los científicos compararon estos datos con la edad cronológica. Así determinaron cuáles combinaciones ofrecían mejores resultados.
El resultado permitió construir una “clasificación de edad” basada en la sangre. Cuando esta no coincide con la edad real, se evidencia un envejecimiento más rápido o más lento.
Para validar el método, el equipo evaluó grupos con patrones conocidos. Incluyó personas con síndrome de Down, fumadores y mujeres en terapia hormonal. En estos casos, el examen detectó los cambios esperados en el ritmo de envejecimiento.
El toxicólogo Alexander Bürkle indicó que los resultados coinciden con la evidencia científica existente. Señaló que esto respalda la validez del índice propuesto.
El estudio también identificó dos tipos de biomarcadores. Algunos actúan como “motores” del envejecimiento, mientras otros funcionan como indicadores o “espectadores”.
Este enfoque ofrece una visión más precisa del estado de salud. Un envejecimiento biológico más lento se asocia con mejor bienestar y mayor expectativa de vida.
Los científicos consideran que el examen podría utilizarse en múltiples escenarios. Destacan su valor para evaluar tratamientos y prevenir enfermedades relacionadas con la edad.
El avance surge en un contexto global marcado por el envejecimiento poblacional. Los investigadores buscan herramientas que permitan prolongar la vida con mejor calidad y comprender cómo influyen distintos factores en el proceso.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
