
Un estudio masivo de ADN antiguo de casi 16.000 personas en Eurasia Occidental revela datos sorprendentes. La selección natural moldeó los genomas humanos modernos mucho más de lo pensado anteriormente. Investigadores de la Universidad de Harvard publicaron estos resultados en la revista Nature.
Anteriormente, los estudios identificaron solo cerca de 21 casos de selección direccional. Este tipo de selección ocurre cuando una versión extrema de un gen resulta ventajosa para sobrevivir. Un ejemplo conocido es la tolerancia a la lactosa tras la infancia. La evidencia antigua sugería que la selección direccional fue rara desde la aparición de los humanos modernos en África.
El nuevo análisis combinó datos genómicos sin precedentes con métodos computacionales innovadores. Los resultados muestran que la selección direccional impulsó cientos de variantes genéticas desde el final de la Edad de Hielo. Este proceso aumentó su velocidad cuando los humanos pasaron de la caza y la recolección a la agricultura.
La investigación con restos antiguos permite aclarar la adaptación genética humana. Muchas variantes identificadas tienen vínculos con rasgos físicos y sociales complejos. Estas incluyen el riesgo de sufrir enfermedades como la diabetes tipo 2 y la esquizofrenia.
Ali Akbari, primer autor del estudio e investigador de Harvard, explicó que estas nuevas técnicas permiten observar la biología en tiempo real. Además indicó que ahora los datos hablan por sí mismos gracias a la gran cantidad de información recuperada.
El profesor David Reich señaló que este trabajo asigna un lugar y un tiempo a las fuerzas que nos dieron forma. Akbari identificó 479 versiones genéticas seleccionadas a favor o en contra en Eurasia. Los expertos determinaron cuándo y dónde empezaron a propagarse estos alelos.
La tasa de selección se aceleró tras la introducción de la agricultura. Esto refleja cómo ciertos rasgos fueron ventajosos al adaptar comportamientos agrícolas. Reich prevé que futuros estudios mostrarán presiones selectivas compartidas en diversos grupos humanos. El equipo puso los datos a disposición del público para impulsar más investigaciones.
