
La contaminación de gases tóxicos que van a la atmósfera tras una erupción volcánica, contribuye enormemente –más de lo que se creía– al calentamiento climático de la Tierra.
Así lo advirtió un estudio pionero publicado el viernes en la revista Science.
Por primera vez, un equipo internacional de científicos comprobó que las enormes erupciones volcánicas que ocurrieron en la costa oriental de Groenlandia y en la zona occidental de las islas británicas hace 55 millones de años, causaron un calentamiento global que se constata en fósiles de la época.
Según los expertos, las erupciones lanzaron a la atmósfera del planeta grandes proporciones de metano y de dióxido de carbono.
Como reacción, se produjo en la Tierra un efecto invernadero y la temperatura aumentó cinco grados Celsius en los trópicos y más de seis grados Celsius en el Ártico.
Con las altas temperaturas se incrementó la acidez del agua de los mares, y esto desencadenó la muerte de miles de especies marinas. Además, la sequía se intensificó y murieron otros miles de especies terrestres y aéreas.
Las pruebas. El vínculo entre la actividad volcánica y el calentamiento mundial surgió de la comparación de los componentes químicos entre los fósiles extraídos de diferentes sitios del orbe.
Los fósiles estudiados constataron que, en la misma época del calentamiento climático, se dieron las erupciones y se produjo una enorme corrosión de los caparazones del plancton y cambios en la composición de los océanos.
Además, a partir del análisis de las capas de cenizas que se depositaron al culminar las erupciones volcánicas, los científicos identificaron que en esta época se produjo la separación física de Groenlandia del continente europeo.
“Hay señales en la historia marina del globo de que se produjo el calentamiento planetario así como índices geológicos que testimonian erupciones volcánicas en el mismo período”, explica Robert Duncan, del Colegio de Ciencias Oceánicas y Atmosféricas de la Universidad de Oregon.
Este estudio confirma que el cambio climático se produce como reacción del planeta ante la emisión de gran cantidad de gases de efecto invernadero.
Con ello se demuestra el vínculo entre un evento volcánico y el inicio del recalentamiento planetario.