
Con el fin de disminuir la contaminación por productos de estereofón y plástico, ya llegó al país un nuevo material hecho a partir de fibra de palma africana ( Elaeis guineensis ) que se degrada naturalmente en solo 90 días, produciendo como resultado agua, carbono y humus (la capa superficial del suelo).
El material fue creado por una empresa de Malasia llamada Ecological Packaging y será distribuido en el país desde el próximo mes por la empresa Musa Green.
El material se caracteriza por ser biodegradable y no tóxico. Por eso, puede utilizarse para confeccionar envases para envolver y empacar frutas, vegetales y otros alimentos tanto en frío (congelar) como en caliente (para microondas). Tiene el aval de la agencia estadounidense de medicamentos (FDA).
Estos envases pueden almacenarse por meses y solo comienzan a descomponerse cuando entran en contacto con la luz y el agua. El residuo resultante de esta descomposición se reincorpora al suelo como fertilizante orgánico, por lo que no es material que se recicle.
Sobre el precio de este material, se calcula que es un 20% más caro que el de un envase corriente. Es decir, que si un plato plástico o de estereofón cuesta ¢30, uno hecho con fibra de palma africana costaría ¢36.
“No lo vemos como un asunto de encarecer los productos, sino como un servicio ambiental que hará que el material no se acumule en botaderos ni en el mar”, dijo Andrés Saborío, de Musa Green.
La producción. El proceso de producción de este material es un secreto industrial. Sin embargo, se sabe que la fibra se extrae del racimo y los frutos (coquitos) de la palma africana. Luego, esta fibra es triturada para convertirla en una pulpa o masa moldeable que después se coloca en un molde y es sometida a altas temperaturas para que se deshidrate y se endurezca. “El material no tiene aditivos especiales ni colorantes: es 100% natural”, señaló Mario Wong Pastor, de Musa Green.