
Entre tradición, polémica y curiosidad gastronómica, un queso italiano llamó la atención internacional por contener larvas vivas y por los riesgos que representa para la salud. Se trata del Casu Marzu, una preparación típica de la isla de Cerdeña cuya comercialización está prohibida en varios países, incluida Italia.
El producto se elabora con leche de oveja. Su característica más particular inicia cuando moscas de la especie Piophila casei depositan huevos sobre el queso. Después, las larvas aceleran la fermentación y transforman el interior en una masa cremosa de sabor fuerte, picante y aromático.
Según la Enciclopedia Británica, las larvas miden cerca de ocho milímetros y deben permanecer vivas al momento de consumir el alimento. Si las larvas mueren, el queso se considera no apto para el consumo.
La publicación explicó que durante la primavera los productores realizan cortes en la corteza para facilitar la inserción de las larvas. Luego, estas crecen dentro de la masa y provocan un nivel avanzado de fermentación que muchas personas relacionan con descomposición. Algunos consumidores retiran las larvas antes de comerlo. Otros las ingieren junto con el queso.
Casu Marzu fue prohibido por normas sanitarias
Las regulaciones sanitarias de la Unión Europea solo permiten la comercialización de alimentos considerados seguros para las personas. Debido a la presencia de larvas, el Casu Marzu quedó prohibido en distintos países, incluida Italia.
Especialistas advirtieron que las larvas pueden resistir los ácidos del estómago. Esa condición podría provocar infecciones intestinales y síntomas como dolor abdominal, diarrea y vómitos.
Por ese motivo, el Guinness World Records registró al Casu Marzu en 2009 como el “queso más peligroso del mundo”.
Kylie Galloway, ejecutiva sénior de relaciones públicas del libro de récords en América, indicó a Globo Rural que esa categoría ya no se monitorea. Sin embargo, antes de ser eliminada, el reconocimiento pertenecía al queso italiano.
Brasileña describió la experiencia de probar el queso
Durante un viaje reciente a Cerdeña, la periodista brasileña Alessandra Flores, oriunda de Florianópolis, probó el Casu Marzu y describió la experiencia como peculiar y cargada de simbolismo cultural.
La comunicadora relató que los habitantes locales consideran el momento como un evento importante. Además, explicó que sirven el queso con orgullo y respeto. Según comentó, al abrir la tapa del recipiente observó numerosas larvas pequeñas, lo que le generó incomodidad.
Pese a la apariencia y al olor intenso, Flores aseguró que el sabor resultó menos impactante de lo que esperaba. También afirmó que decidió no consumir las larvas.
La periodista indicó que imaginaba un sabor parecido al de un alimento descompuesto, aunque finalmente consideró el queso razonable y aseguró que no sufrió malestar durante la degustación.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
