Ciencia

Divagar o soñar despiertos puede prepararnos para el futuro, ¿cómo?

Más que una simple distracción, la mente que divaga (y su primo, soñar despierto) ayuda a una preparación, esta entrevista con el psicólogo Jonathan Smallwood lo explica

Una persona frente a un escritorio, con su computadora laptop, pero ve hacia otro lado, distraído.
Todos sabemos lo que significa que nuestra mente divague. Hoy, los científicos empiezan a saber qué ocurre en nuestro cerebro cuando lo hacemos. Knowable Magazine
Una persona frente a un escritorio, con su computadora laptop, pero ve hacia otro lado, distraído.
Todos sabemos lo que significa que nuestra mente divague. Hoy, los científicos empiezan a saber qué ocurre en nuestro cerebro cuando lo hacemos. (Knowable Magazine/Knowable Magazine)

Cuando el psicólogo Jonathan Smallwood se propuso estudiar la divagación mental —vagabundeo mental, mente errante o mind-wandering— hace unos 25 años, pocos de sus colegas pensaron que fuera buena idea. ¿Cómo investigar esos pensamientos espontáneos e impredecibles que surgen cuando las personas dejan de prestar atención a su entorno y a la tarea que tienen entre manos?

Pero Smallwood, que hoy trabaja en la Queen’s University de Ontario, Canadá, siguió adelante. Usó como herramienta una tarea de computadora francamente tediosa que pretendía reproducir el tipo de lapsus de atención que nos hace echar leche en la taza de alguien que pidió café negro. Empezó preguntando a los participantes cuestiones básicas para saber cuándo y por qué las mentes tienden a distraerse, y hacia qué temas. Al tiempo, empezó a escanear sus cerebros para ver qué ocurría cuando la mente divagaba.

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