
Un equipo internacional de investigadores detectó en Marte el llamado efecto Zwan-Wolf, un fenómeno espacial que hasta ahora se había estudiado principalmente en planetas con campos magnéticos intensos, como la Tierra, Saturno y Júpiter. El hallazgo apareció en la revista Nature Communications y se basó en observaciones de la misión Maven, de la NASA.
El estudio se centró en la ionosfera marciana, una capa superior de la atmósfera compuesta por partículas cargadas eléctricamente. Marte no posee un campo magnético global como el terrestre. Por eso, los científicos consideran que el comportamiento del plasma alrededor del planeta ocurre de manera distinta.
El efecto Zwan-Wolf describe un proceso en el que el plasma se comprime y se desplaza a lo largo de líneas magnéticas. En la Tierra, este mecanismo ayuda a desviar el viento solar, una corriente de partículas emitidas constantemente por el Sol.
Los investigadores observaron este fenómeno después del impacto de una eyección de masa coronal en diciembre del 2023. Ese evento, asociado con actividad solar intensa, alteró la magnetosfera inducida de Marte y comprimió el entorno de plasma alrededor del planeta.
Durante ese periodo, la nave Maven registró estructuras magnéticas de gran amplitud que descendían dentro de la ionosfera. Los bordes delanteros de esas estructuras generaron gradientes de presión magnética capaces de empujar el plasma hacia la parte nocturna del planeta.
Según el estudio, ese desplazamiento redujo temporalmente la densidad local del plasma entre un 30% y un 40%. En algunos casos, la disminución alcanzó casi la mitad del valor original.
Las observaciones ocurrieron unas 12 horas después del impacto de la tormenta solar. Maven atravesó regiones alteradas del entorno marciano y detectó campos magnéticos más intensos de lo habitual, junto con cambios abruptos en la densidad de partículas.
Los autores explicaron que el efecto probablemente ocurre de manera constante en Marte, pero normalmente permanece por debajo de los límites de detección de los instrumentos. La intensidad excepcional de la tormenta solar permitió identificarlo con claridad.
El trabajo también describe que las líneas magnéticas del viento solar quedaron atrapadas temporalmente dentro de la ionosfera marciana. Esa conexión permitió que la presión magnética desplazara partículas ionizadas de oxígeno y otros componentes atmosféricos.
Los investigadores indicaron que este tipo de observaciones ayuda a entender cómo los eventos de clima espacial afectan a los planetas sin campo magnético global. También permite estudiar cómo el viento solar interactúa con atmósferas planetarias más vulnerables.
El estudio se titula Detection of Zwan-Wolf effect in the ionosphere of Mars. Participaron científicos de la Universidad de West Virginia, la Universidad de California en Berkeley, la NASA y otras instituciones internacionales.
