
Un equipo internacional de paleontólogos describió una nueva especie de espinosaurio hallada en el centro del Sahara que presenta la cresta craneal más alta conocida en un dinosaurio terópodo. El estudio, publicado en la revista Science, propone que estos gigantes del Cretácico fueron depredadores de orilla en ambientes ribereños y no cazadores submarinos totalmente acuáticos.
La especie fue denominada Spinosaurus mirabilis y sus restos aparecieron en la Formación Farak, en Níger, en sedimentos fluviales de hace aproximadamente 95 millones de años, durante el Cenomaniano. A diferencia de Spinosaurus aegyptiacus, cuyos fósiles se han encontrado en depósitos cercanos a antiguas costas marinas, este ejemplar proviene de una cuenca continental interior.
Según los autores, el hallazgo aporta evidencia clave en un debate abierto sobre el modo de vida de estos dinosaurios. Algunos estudios habían planteado que el espinosaurio era un buceador acuático con movilidad terrestre reducida. Sin embargo, la presencia de S. mirabilis en un entorno ribereño interior respalda la interpretación de un depredador que avanzaba en aguas poco profundas, similar a aves zancudas actuales.
Una cresta en forma de cimitarra
La nueva especie se distingue por un hocico bajo y alargado, mayor separación entre dientes posteriores y, sobre todo, por una cresta ósea nasal-prefrontal hipertrofiada, en forma de cimitarra, que se proyectaba hacia arriba y atrás por encima del cráneo.
El análisis indica que en vida esa cresta pudo estar recubierta por una vaina de queratina, lo que aumentaría su tamaño visible. Los investigadores señalan que estructuras similares en aves actuales cumplen funciones de señalización visual, lo que sugiere que la cresta pudo tener un papel biológico relevante en exhibición o reconocimiento.
Además, el estudio destaca especializaciones dentales notables, como dientes superiores e inferiores interdigitados, adaptados para capturar peces.
Tres fases evolutivas
El equipo realizó un análisis filogenético calibrado en el tiempo y un análisis de componentes principales sobre proporciones corporales. Con esos métodos identificaron tres fases en la evolución de los espinosáuridos:
- Una radiación inicial en el Jurásico, cuando surgió el cráneo alargado especializado en capturar peces.
- Una diversificación en el Cretácico temprano en regiones que rodeaban el mar de Tetis.
- Una fase final en el Cretácico tardío temprano, cuando los espinosaurinos alcanzaron su mayor tamaño corporal y quedaron restringidos al norte de África y Sudamérica.
Los análisis morfológicos sitúan a los espinosaurinos entre aves zancudas semiaquáticas y aves buceadoras, alejados del patrón corporal típico de otros dinosaurios depredadores.
Un final abrupto
El estudio indica que hacia el final del Cenomaniano ocurrió un aumento abrupto del nivel del mar acompañado de cambios climáticos. Ese evento habría puesto fin a la radiación evolutiva del grupo.
Los autores concluyen que el hallazgo de Spinosaurus mirabilis en un ambiente ribereño interior refuerza la interpretación de un depredador de orilla con adaptación a aguas someras, en el que la señalización visual habría sido un rasgo importante de su biología.