
Preparar pollo cocido en mayor cantidad para disponer de comidas durante varios días es una práctica común. Sin embargo, conservarlo por demasiado tiempo en la refrigeradora puede representar un riesgo para la salud, incluso si el alimento mantiene un buen aspecto y no desprende malos olores.
Los especialistas explican que los microorganismos que provocan la descomposición suelen generar señales visibles, como moho, cambios en la textura o malos olores. No ocurre lo mismo con bacterias patógenas como la Salmonella o la Listeria, que pueden estar presentes sin modificar el sabor, el aroma o la apariencia del alimento.
Por esa razón, la principal medida para evitar una intoxicación alimentaria consiste en respetar los tiempos de conservación recomendados y mantener una refrigeración adecuada. Esta recomendación cobra mayor importancia en el caso de niños pequeños, personas adultas mayores, embarazadas y quienes tienen el sistema inmunológico debilitado.
De acuerdo con el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), el pollo cocido puede conservarse entre tres y cuatro días en la refrigeradora, siempre que se almacene de forma correcta. Después de ese plazo aumenta el riesgo de proliferación de bacterias, aunque el alimento parezca estar en buen estado.
Cómo conservar el pollo cocido de forma segura
Los expertos recomiendan guardar el pollo en recipientes herméticos o bien tapados. Además, la refrigeradora debe mantenerse a una temperatura igual o inferior a 4,4 °C.
Otra recomendación consiste en no dejar el pollo cocido a temperatura ambiente durante más de dos horas. Si la temperatura del ambiente supera los 32 °C, ese tiempo máximo se reduce a una hora.
También resulta fundamental evitar la contaminación cruzada. Para ello, el pollo cocido no debe entrar en contacto con alimentos crudos ni con superficies que no estén correctamente higienizadas.
El tiempo también afecta la calidad del pollo
Además del riesgo sanitario, el paso de los días afecta la calidad del alimento. El pollo puede perder humedad y modificar su sabor debido a la oxidación de sus grasas.
Para disminuir ese efecto, los especialistas aconsejan condimentarlo con hierbas y especias que poseen propiedades antioxidantes, como romero, orégano, laurel, eneldo o cúrcuma.
Otra recomendación consiste en almacenarlo en recipientes bien cerrados para reducir el contacto con el oxígeno y consumirlo lo antes posible.
Si no planea consumir el pollo dentro de los cuatro días posteriores a su cocción, la alternativa más segura consiste en congelarlo. De esa forma es posible prolongar su conservación y mantener su calidad durante más tiempo.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
