
El ronroneo en los gatos es uno de los sonidos más reconocibles del mundo felino. Muchas personas lo asocian con placer y tranquilidad. Sin embargo, especialistas advierten que no siempre expresa felicidad.
Especialistas del portal Experto Animal indican que esta vibración también aparece en contextos de tensión física o emocional. Por esa razón, recomiendan observar el entorno y el comportamiento del animal antes de asumir que todo está bien.
¿Por qué ronronean los gatos?
Una de las causas más frecuentes es el afecto y la confianza. Cuando el felino se recuesta sobre su humano, amasa con las patas o se frota con suavidad, manifiesta seguridad y calma dentro de su entorno habitual.
La comodidad también influye. El contacto con una superficie cálida y blanda, como el cuerpo humano, genera relajación profunda. En ese estado, el sonido acompaña el descanso y fortalece el vínculo entre mascota y tutor.
El ronroneo forma parte además de conductas sociales y de marcaje afectivo. Algunos gatos lo emiten mientras se frotan o lamen a sus cuidadores. Así refuerzan la relación y reconocen a la persona como parte de su círculo cercano.
En otros casos, el objetivo es llamar la atención. Algunos felinos combinan el ronroneo con maullidos breves para pedir comida, caricias o juego. Si la respuesta es constante, la conducta se refuerza y se convierte en un hábito aprendido.
Los especialistas agregan que esta vibración tiene un efecto calmante tanto para el animal como para las personas. Se asocia con reducción del estrés y estados de relajación. Esto explica su presencia en distintos contextos emocionales.
¿Cuándo el ronroneo es motivo de preocupación?
La alerta surge cuando el sonido aparece junto con síntomas inusuales. Si el gato muestra apatía, pérdida de apetito, cambios en el aseo o alteraciones en su comportamiento, el ronroneo puede relacionarse con dolor o malestar.
El malestar puede ser físico o emocional. Situaciones de estrés o ansiedad, cambios en la rutina o falta de estimulación desencadenan esta conducta.
Observar el contexto y los cambios en la actitud del animal resulta clave. El ronroneo no siempre significa felicidad. En algunos casos representa el primer indicio de que algo no está bien y requiere valoración de un médico veterinario.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
