
El esperanto surgió a finales del siglo XIX como una propuesta para facilitar la comunicación entre personas de distintos idiomas. Su creador, el médico polaco Ludwik Lejzer Zamenhof, creía que una lengua neutral podía reducir las barreras lingüísticas y acercar a diferentes grupos étnicos.
El 26 de julio de 1887, Zamenhof publicó el Unua Libro (Primer Libro), obra que presentó oficialmente el esperanto y explicó su estructura. El proyecto tenía como objetivo crear un idioma simple, fácil de aprender y accesible para personas de cualquier nacionalidad.
Cómo funciona el esperanto
La facilidad de aprendizaje fue uno de los pilares principales de esta lengua. El esperanto resulta especialmente accesible para quienes ya hablan un idioma romance, como español, portugués, francés o italiano. Gran parte de su vocabulario proviene de estas y otras lenguas europeas.
Otro rasgo distintivo es su escritura. El idioma sigue un principio fonético, lo que significa que, en general, las palabras se pronuncian tal como se escriben.
La gramática fue diseñada para ser regular y prácticamente sin excepciones. Sustantivos, adjetivos y verbos tienen terminaciones específicas que indican su función en la oración.
Los sustantivos terminan en -o y no tienen género gramatical. El plural se forma con -oj. El caso acusativo, utilizado para indicar el objeto directo, se marca con la terminación -on. En plural acusativo se utiliza -ojn.
Así, amiko significa “amigo”, amikoj corresponde a “amigos”, amikon indica “amigo” como objeto directo y amikojn significa “amigos” como objeto directo.
El idioma cuenta con un solo artículo definido, la, equivalente a “el”, “la”, “los” y “las”. No existe artículo indefinido.
Los adjetivos terminan en -a y concuerdan con el sustantivo en número y caso. Por ejemplo, bona amiko significa “buen amigo”. En la bonaj amikoj estas tie, la frase quiere decir “los buenos amigos están allí”. En mi havas bonajn amikojn, el significado es “yo tengo buenos amigos”.
Los verbos también siguen un patrón completamente regular. No cambian según la persona o el número. Así, mi havas, vi havas, ŝi havas e ili havas significan, respectivamente, “yo tengo”, “tú tienes”, “ella tiene” y “ellos tienen”.
La expansión y las dificultades del esperanto
La recepción del proyecto de Zamenhof fue diversa.
El escritor ruso León Tolstói elogió la iniciativa y afirmó que, tras pocas horas de estudio, ya podía leer textos en esperanto.
Por otro lado, el zar Nicolás II sospechó que la lengua formaba parte de una conspiración y prohibió, en 1895, todos los materiales escritos en esperanto.
Más tarde, en Mi lucha, Adolf Hitler calificó el esperanto como un instrumento de dominación mundial judía y prohibió las organizaciones esperantistas.
A pesar de las persecuciones, el movimiento volvió a crecer después de la Segunda Guerra Mundial. El idioma ganó fuerza principalmente en Europa del Este y en China, donde los gobiernos buscaban una lengua común, pero rechazaban el inglés por razones ideológicas.
El auge del idioma
En la década de 1970, el esperanto comenzó a recibir una atención significativa por parte de investigadores de la lingüística. Se publicaron numerosos estudios en revistas académicas.
En ese período, se estimaba que entre 2 millones y 5 millones de personas estudiaban o hablaban el idioma.
También se realizaban congresos internacionales, obras clásicas eran traducidas al esperanto y nuevos textos comenzaron a escribirse originalmente en esta lengua.
¿Por qué el esperanto perdió espacio?
Después del auge alcanzado hace unos 50 años, el interés por el esperanto disminuyó.
La globalización y la expansión de Internet consolidaron el inglés como la lengua más cercana a un idioma universal. Como resultado, la propuesta de Zamenhof pasó a ocupar espacios más limitados.
Actualmente, las estimaciones indican entre 100.000 y 2 millones de hablantes de esperanto en todo el mundo. Las cifras varían porque no existe un registro oficial.
Entre los países con comunidades importantes de hablantes se encuentran Polonia, Alemania, Estados Unidos, Brasil, China y Japón.
¿El esperanto aún existe?
Sí. El Congreso Mundial de Esperanto (Universala Kongreso) sigue siendo el principal encuentro internacional de la comunidad esperantista. El evento se realiza cada año y reúne a cerca de 1.000 participantes por edición.
Brasil fue sede del congreso en 1981 y 2002.
Como todavía cuenta con hablantes, el esperanto no se considera una lengua muerta. También existen hablantes nativos, es decir, personas que aprendieron el esperanto como lengua materna. Sin embargo, este grupo está compuesto por solo algunos cientos de individuos.
Al igual que ocurre con cualquier idioma en uso, el esperanto hablado también recibe influencias de las otras lenguas que dominan sus usuarios.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
