
Un grupo de astrónomos de la Universidad de Warwick, en el Reino Unido, validó más de 100 exoplanetas (planetas fuera del sistema solar). El equipo utilizó una nueva herramienta de inteligencia artificial para analizar los datos del Satélite de Sondeo de Exoplanetas en Tránsito (TESS) de la NASA.
Esta misión espacial monitorea el cielo para buscar el oscurecimiento de la luz estelar cuando los planetas pasan frente a sus estrellas.
La investigación apareció en un artículo de la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society (MNRAS). Los científicos aplicaron un sistema llamado RAVEN.
RAVEN analizó observaciones de más de 2,2 millones de estrellas recopiladas por la NASA. La inteligencia artificial permite separar las señales reales de planetas de otros eventos astrofísicos que causan confusión. El sistema entrena sus modelos con cientos de miles de simulaciones realistas de planetas lejanos.
La doctora Marina Lafarga Magro, autora principal del estudio, explicó que la metodología permitió validar 118 planetas nuevos. También detectaron más de 2.000 candidatos de alta calidad. Según la investigadora, casi 1.000 de estos hallazgos son completamente desconocidos para la ciencia hasta este momento.
El estudio se enfocó en planetas que orbitan cerca de sus estrellas. Estos cuerpos celestes completan una vuelta en menos de 16 días. Entre los hallazgos destacan planetas de período ultracorto que realizan su órbita en menos de 24 horas.
El doctor Andreas Hadjigeorghiou, líder del desarrollo del sistema, indicó que el reto principal es determinar el origen del oscurecimiento estelar. La fortaleza de la herramienta reside en su capacidad para diferenciar un planeta de estrellas binarias eclipsantes. El aprendizaje automático destaca en la identificación de estos patrones complejos.
Por su parte, el doctor David Armstrong señaló que la tecnología ofrece un análisis consistente y objetivo. El proceso es lo suficientemente fiable para determinar cuántos planetas existen alrededor de estrellas similares al Sol.
Los expertos descubrieron que entre el 9% y el 10% de las estrellas parecidas al Sol albergan un planeta cercano. Estos resultados coinciden con los datos previos de la misión Kepler. Sin embargo, el uso de la inteligencia artificial redujo las incertidumbres hasta diez veces en comparación con métodos anteriores.
La investigación también midió los planetas del “desierto de Neptuno”. Este fenómeno ocurre en apenas el 0,08% de las estrellas similares al Sol. El equipo publicó catálogos para que otros investigadores exploren estos objetivos con telescopios terrestres y futuras misiones espaciales.
