
Un parásito microscópico logró sobrevivir a condiciones extremas en el océano. Un estudio científico reveló cómo el piojo Lepidophthirus macrorhini resiste inmersiones de hasta 2.000 metros junto al elefante marino del sur.
La investigación coincidió con el Día Internacional de la Foca, celebrado el 22 de marzo. Los científicos destacaron la complejidad de los ecosistemas marinos. En el mundo existen 33 especies de focas. Estas habitan desde el hielo antártico hasta zonas de agua dulce.
El estudio reunió a especialistas de Argentina, Francia, Brasil y Austria. Los resultados se publicaron en la revista Communications Biology en julio del 2025. El objetivo fue entender cómo este insecto sobrevive largos periodos bajo el agua.
El elefante marino del sur es el mayor pinípedo del planeta. Puede medir más de cinco metros. Su peso supera las tres toneladas. Esta especie realiza inmersiones profundas. Puede alcanzar los 2.000 metros y permanecer meses en el mar. Es el único hospedero conocido de este parásito.
Las muestras se recolectaron en la Península Valdés, en Argentina. Este sitio es una de las principales áreas de reproducción de la especie. El análisis mostró adaptaciones poco comunes en insectos.
Uno de los mecanismos es el cierre de los espiráculos. Estas estructuras respiratorias se sellan durante el buceo. Así se evita la entrada de agua al sistema traqueal.
El estudio también identificó genes asociados a la hemoglobina. Esto sugiere que el piojo almacena oxígeno. Además, el intercambio de gases ocurre a través de la cutícula. Este proceso permite respirar en ambiente subacuático.
Los investigadores indicaron que el parásito tolera bajos niveles de oxígeno y altas presiones. La evidencia mostró que puede respirar bajo el agua.
El trabajo también analizó la coevolución entre parásito y hospedero. Los ancestros terrestres de las focas ya tenían infestaciones de piojos. Sin embargo, pocas especies lograron adaptarse al entorno marino. Este parásito desarrolló estrategias únicas para sobrevivir.
El ciclo de vida depende del comportamiento anfibio de las focas. La reproducción ocurre en tierra. Allí los huevos logran sobrevivir.
Los científicos señalaron nuevas interrogantes. Entre ellas, el papel exacto de la hemoglobina y los límites de profundidad que soporta el insecto. Este conocimiento permite ampliar la comprensión sobre la biodiversidad marina. También aporta información clave para la conservación de especies.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
