
Un grupo de científicos de la Universidad Tecnológica de Nanyang, en Singapur, desarrolló un sistema que permite a cucarachas ciborg, insectos vivos equipados con implantes electrónicos, sobrevivir hasta tres horas en ambientes sin oxígeno. El avance busca ampliar su uso en operaciones de búsqueda y rescate tras desastres naturales. Además, los investigadores consideran que la tecnología podría adaptarse en el futuro para misiones de exploración espacial, incluso en Marte.
Las cucarachas incorporan implantes electrónicos que permiten controlar parte de sus movimientos de forma remota. El nuevo dispositivo actúa como un pequeño tanque de oxígeno. En lugar de almacenar aire comprimido, utiliza una solución diluida de peróxido de hidrógeno y una esponja recubierta con un catalizador que produce oxígeno de forma continua.
El oxígeno llega a los espiráculos, las estructuras respiratorias de los insectos, mediante cuatro tubos. Según el profesor Hirotaka Sato, quien dirigió la investigación, esta innovación amplía de forma significativa el campo de acción de las cucarachas ciborg y fortalece su utilidad en operaciones de búsqueda y rescate. El investigador también indicó a la revista New Scientist, durante julio, que el objetivo a largo plazo consiste en adaptar esta tecnología para la exploración espacial y desarrollar equipos que permitan el desplazamiento de estos insectos sobre la superficie de Marte.
Las pruebas demostraron su resistencia
Durante los experimentos, las cucarachas ciborg caminaron hasta tres horas bajo el agua a una profundidad de 50 centímetros. También atravesaron túneles llenos de dióxido de carbono sin presentar efectos adversos.
Los investigadores comprobaron que los insectos mantuvieron casi la misma velocidad mientras permanecían sumergidos. Además, todos los ejemplares monitoreados permanecieron saludables varios días después de las pruebas.
Por qué podrían ser útiles en un rescate
La propuesta aprovecha características naturales de las cucarachas, como su resistencia, su bajo consumo de energía y la capacidad para desplazarse por espacios extremadamente estrechos.
Estas condiciones permiten que, en determinados escenarios, resulten más eficientes que pequeños robots. Los componentes electrónicos solo orientan sus movimientos. Los músculos del propio insecto realizan el resto del trabajo, lo que reduce el consumo energético.
Una investigación que avanza desde hace varios años
El concepto no es nuevo. En 2021, el equipo encabezado por Hirotaka Sato presentó las primeras cucarachas ciborg equipadas con pequeñas mochilas electrónicas. Estos dispositivos estimulaban los cercos, órganos sensoriales que detectan vibraciones y corrientes de aire, para controlar la dirección de los insectos.
En 2024, los investigadores demostraron un enjambre de 20 cucarachas capaz de desplazarse de forma coordinada y evitar obstáculos.
Según los científicos, 10 de esos insectos participaron en la Operación Lionheart, realizada tras el terremoto de Myanmar en 2025, para colaborar en la búsqueda de sobrevivientes.
El siguiente paso apunta al espacio
El equipo ahora someterá los trajes a condiciones mucho más extremas. Entre ellas figuran el vacío, altos niveles de radiación y temperaturas muy elevadas o muy bajas para simular el ambiente espacial.
A pesar del potencial de esta tecnología, especialistas reconocen que el uso de organismos vivos fuera de la Tierra enfrenta desafíos importantes. Las agencias espaciales buscan evitar la contaminación biológica de otros planetas, ya que podría afectar la búsqueda de posibles señales de vida extraterrestre.
Una idea que surgió hace más de una década
El uso de cucarachas en operaciones de rescate comenzó a estudiarse hace varios años.
En 2014, investigadores de la Universidad Estatal de Carolina del Norte presentaron biobots equipados con micrófonos capaces de localizar personas atrapadas bajo los escombros mediante el sonido de los pedidos de auxilio.
En ese momento, el profesor Alper Bozkurt explicó que el sistema buscaba distinguir las solicitudes de ayuda de otros ruidos presentes en un edificio colapsado para localizar sobrevivientes con mayor precisión.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
