
La historia de Henrietta Lacks, la mujer cuyas células se volvieron esenciales para la ciencia moderna, suma un nuevo capítulo judicial. La farmacéutica Novartis alcanzó un acuerdo extrajudicial con los herederos de la paciente afroamericana por el uso de las llamadas células “inmortales” obtenidas sin consentimiento en la década de 1950.
Lacks murió el 4 de octubre de 1951 a los 31 años en el Hospital Johns Hopkins, en Baltimore, Estados Unidos. El fallecimiento ocurrió por cáncer de cuello uterino. Durante su atención médica, especialistas tomaron muestras de sus células tumorales sin informarle ni pedir autorización.
Esas células se cultivaron en laboratorio. Los científicos descubrieron que podían sobrevivir y multiplicarse indefinidamente. La comunidad científica bautizó la línea celular como HeLa, por las iniciales de su nombre.
Con el paso de los años, las células HeLa se convirtieron en una herramienta clave de la investigación biomédica. Los laboratorios del mundo las utilizaron en estudios sobre virus del papiloma humano (HPV), poliomielitis, VIH, cáncer y Covid-19.
Una historia marcada por debates éticos
Durante décadas, muchas investigaciones se desarrollaron sin la participación ni el consentimiento de la familia Lacks. La situación generó fuertes debates sobre racismo, explotación y derechos de los pacientes en la investigación científica.
Henrietta acudió al Hospital Johns Hopkins por un nódulo doloroso. En ese momento, el centro era el único de la región que atendía a personas negras. Durante una consulta, el equipo médico tomó muestras del tumor.
Las células mostraron un comportamiento distinto. Según explicaciones citadas por el sitio especializado IFLScience, presentaban una tasa de replicación muy superior a la de otras células cultivadas.
En la mayoría de experimentos, las células mueren después de pocos días. Ese límite dificulta la repetición de pruebas en una misma colonia celular. Con la línea HeLa, ese problema desapareció.
El descubrimiento impulsó avances en biomedicina. Los científicos ampliaron el conocimiento de enfermedades y desarrollaron investigaciones que contribuyeron a salvar vidas.
La familia descubrió el caso décadas después
Durante muchos años, la comunidad científica mantuvo en reserva la historia y el origen de las células. La familia de Lacks conoció el uso de la línea celular hasta 1973.
A partir de ese momento, los herederos iniciaron procesos legales contra empresas biomédicas. Ellos sostienen que varias compañías generaron ganancias millonarias mediante el uso de las células obtenidas sin consentimiento.
La autora Rebecca Skloot, quien investigó el caso en el libro La vida inmortal de Henrietta Lacks, señaló a la BBC que resulta imposible calcular cuántas células existen hoy. Un investigador estimó que, si se reunieran todas, su peso alcanzaría 50 millones de toneladas, una cifra difícil de imaginar debido al tamaño microscópico de cada célula.
Demandas y acuerdos con empresas biomédicas
El caso judicial más reciente involucra a Novartis. La demanda se presentó en 2024. El acuerdo se formalizó en marzo de este año ante un tribunal federal en Maryland. Los detalles del convenio no se divulgaron.
Un comunicado conjunto indicó que tanto la empresa como la familia quedaron satisfechas tras encontrar una solución fuera de los tribunales.
Este proceso se suma a otros litigios. En 2021, los herederos presentaron una demanda contra la empresa Thermo Fisher Scientific. La familia solicitó compensaciones basadas en el valor de las ganancias obtenidas mediante la comercialización de la línea celular HeLa.
La compañía pidió archivar el caso. Argumentó que el plazo de prescripción había vencido. Los abogados de la familia respondieron que ese límite no aplicaba porque la empresa continuaba obteniendo beneficios económicos de las células.
Las partes alcanzaron un acuerdo hace tres años.
Células que siguen cambiando la ciencia
Las células HeLa continúan presentes en laboratorios de todo el mundo. Su uso permite investigar enfermedades, desarrollar vacunas y avanzar en posibles tratamientos.
Mientras la investigación científica sigue su curso, los familiares de Henrietta Lacks mantienen nuevas demandas judiciales contra otras compañías del sector, entre ellas Ultragenyx y Viatris.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
