
Un estudio científico identificó en el asteroide Ryugu cinco bases moleculares esenciales para el ADN y el ARN. El hallazgo respalda la hipótesis de que los ingredientes de la vida llegaron desde el espacio. Los resultados se publicaron el lunes 16 de marzo en la revista Nature Astronomy.
El análisis reunió a científicos de varias instituciones de Japón. El equipo determinó que Ryugu contiene nucleobases, compuestos fundamentales del código genético. Este resultado fortalece la teoría de que los elementos básicos de la vida pudieron llegar a la Tierra mediante impactos de asteroides en las primeras etapas del sistema solar.
Ryugu no es el único caso. En 2025, estudios del asteroide Bennu detectaron las mismas cinco nucleobases. También identificaron compuestos asociados a la formación de proteínas. Además, meteoritos hallados en la Tierra presentan estas estructuras. En conjunto, la evidencia sugiere que los bloques de la vida están distribuidos en el sistema solar.
Cápsulas del tiempo del sistema solar
Los asteroides como Ryugu funcionan como registros antiguos del sistema solar. Conservan materiales casi intactos desde hace unos 4.500 millones de años. Por esta razón, permiten estudiar procesos químicos previos al origen de la vida.
Las muestras de Ryugu se recolectaron con la misión Hayabusa2, desarrollada por la agencia espacial japonesa JAXA. La sonda se lanzó en 2014. Llegó al asteroide en 2018. Allí generó un cráter artificial y extrajo material del subsuelo. En 2020, una cápsula regresó a la Tierra con cerca de 5,4 gramos de fragmentos.
En laboratorio, los científicos analizaron las muestras bajo condiciones controladas. Evitaron cualquier contaminación terrestre. Aplicaron agua y ácido clorhídrico para extraer compuestos orgánicos ricos en carbono. El proceso permitió identificar las nucleobases presentes en el asteroide.
Los investigadores observaron que estas moléculas pueden formar ADN y ARN cuando se combinan con azúcares y fosfatos. Este resultado indica que componentes clave del material genético se formaron en el espacio antes de llegar a la Tierra.
Diferencias químicas que generan nuevas preguntas
El estudio también detectó particularidades en la composición de Ryugu. Las nucleobases se dividen en purinas y pirimidinas. En este asteroide, ambas aparecen en proporciones similares. Este patrón difiere de lo observado en Bennu y en meteoritos terrestres.
Los científicos vincularon esta diferencia con la presencia de amoníaco en las rocas. Identificaron una relación entre este compuesto y la distribución de las nucleobases. El dato sugiere que el amoníaco influyó en la formación de estas moléculas.
El equipo indicó que esta correlación no coincide con modelos químicos actuales. Esto abre la posibilidad de rutas químicas desconocidas en el origen del sistema solar.
Los resultados refuerzan la idea de que los ingredientes de la vida no son exclusivos de la Tierra. Asteroides como Ryugu habrían transportado estos compuestos a planetas jóvenes. Entre ellos, la Tierra en sus primeras etapas.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
