
La nave Orion regresa este viernes 10 de abril a la Tierra y su amerizaje podrá seguirse en vivo desde las 6:30 p.m. EDT (4:30 p.m. hora de CR). El descenso culminará a las 8:07 p.m. (6:07 p.m. hora de CR), cuando la cápsula impacte el océano Pacífico frente a la costa de San Diego.
La cobertura incluye el reingreso, el despliegue de paracaídas y las operaciones de rescate de la tripulación, en lo que marca el cierre de la misión Artemis II.
¿Cómo seguir la transmisión en vivo?
La transmisión oficial estará disponible en:
- NASA+
- Canal de YouTube de la NASA
- Plataformas de streaming como Amazon Prime, Apple TV, Netflix, HBO Max, Discovery+, Peacock y Roku
La cobertura se extenderá hasta después de la recuperación de la tripulación.
¿Qué ocurrirá durante la transmisión?
El evento en vivo mostrará las fases más críticas del regreso.
Unos 20 minutos antes del reingreso, Orion se separará de su módulo de servicio. Luego alcanzará su velocidad máxima, cercana a los 11 km/s, antes de entrar en la atmósfera.
Durante varios minutos, la nave quedará incomunicada. El plasma generado por el calor bloqueará la señal mientras la cápsula soporta temperaturas superiores a los 3.000 °C y fuerzas de hasta 3,9 G.
Tras ese tramo, comenzará la secuencia visible:
- Salida del apagón de comunicaciones
- Despliegue de paracaídas de arrastre
- Apertura de los tres paracaídas principales
- Descenso final y amerizaje
¿Dónde ocurrirá el amerizaje?
El descenso finalizará en el océano Pacífico, frente a la costa de San Diego, donde equipos de recuperación esperan a la cápsula.
Helicópteros trasladarán a la tripulación al buque USS John P. Murtha para evaluaciones médicas iniciales.
¿Por qué este regreso es distinto?
Orion no encenderá sus motores para volver. Seguirá una trayectoria de “retorno libre” que utiliza la gravedad de la Luna para redirigirse hacia la Tierra, un diseño que prioriza la seguridad y que ya fue clave en misiones como Apolo 13.
El desafío principal es atravesar la atmósfera dentro de márgenes térmicos y físicos que siguen siendo críticos para la exploración tripulada.