
Jerusalén. La tentativa israelí de enviar una sonda a la Luna fracasó en el último momento al sufrir un fallo de motor cuando se disponía a alunizar y estrellarse en la superficie lunar.
“No lo conseguimos, pero definitivamente lo intentamos”, dijo el impulsor del proyecto, Morris Kahn, en un video desde el centro de control cerca de Tel Aviv.
La nave SpaceIL perdió contacto con la Tierra el jueves por la noche momentos antes de descender sobre la Luna, y los científicos declararon la misión como un fracaso.

La pequeña sonda robótica, construida por SpaceIL, un grupo sin fines de lucro, y la paraestatal Industrias Aeroespaciales Israel, confiaban en igualar la hazaña lograda solo por las agencias nacionales espaciales de tres países: Estados Unidos, Rusia y China.
La sonda espacial llamada Beresheet (que en hebreo significa Génesis o “En el principio”) tardó casi dos meses en llegar a la Luna. El alunizaje estaba previsto para este 11 de abril en el Mar de la Serenidad.
El artefacto, que tenía cuatro patas y era del tamaño de una lavadora, llevaba consigo discos digitales con dibujos de niños, canciones e imágenes de símbolos israelíes, recuerdos de un sobreviviente del holocausto y una Biblia. El plan era dejar la cápsula en la Luna como testimonio para las generaciones futuras.
La misión tuvo un costo de unos $100 millones.
¡Lo intentaremos de nuevo!
“Si no se tuvo éxito en la primera, hay que intentarlo de nuevo”, dijo el primer ministro Benjamin Netanyahu, quien estaba a la mano para asistir a lo que los organizadores confiaban sería una celebración.
Por su parte, el presidente Reuven Rivlin aseguró a los niños reunidos en su residencia que el proyecto de la nave espacial Beresheet fue un gran logro para Israel.
El intento de la Luna es “un logro grande y excelente, que aún no se ha logrado”, dice Rivlin.
“Esta es una noche importante para el Estado de Israel”, dijo.
“No hay que decepcionarse. Tenemos que alabar lo que hemos logrado”, agregó.
El embajador de Israel en Costa Rica, Amir Ofek, también manifestó su opinión con respecto a esta misión.
“Hoy nació la generación de jóvenes israelíes que aprendieron que nada es imposible. Y estos jóvenes serán los ingenieros del futuro que van a devolver Beresheet a su casa en algunos años. Ya empezamos pensar sobre Beresheet 2. En Israel la falta de éxito no significa un fracaso por es es la nación star up", aseguró.
