Lucía Astorga. 29 julio
La delegación tica posa tras obtener la medalla de bronce en la Olimpiada Internacional de Química. De izquierda a derecha: Gilberto Piedra Marín, Luis Diego Mata Boschini, Fabrizio Salas Ramírez y José Roberto Vega Baudrit (Lanotec-Cenat-Conare). Foto: Lanotec-Cenat.
La delegación tica posa tras obtener la medalla de bronce en la Olimpiada Internacional de Química. De izquierda a derecha: Gilberto Piedra Marín, Luis Diego Mata Boschini, Fabrizio Salas Ramírez y José Roberto Vega Baudrit (Lanotec-Cenat-Conare). Foto: Lanotec-Cenat.

El esfuerzo y las horas de trabajo invertidas en el estudio por el joven Fabrizio Salas Ramírez, fueron recompensadas con una medalla de bronce durante la 51ª Olimpiada Internacional de Química (IChO 2019), que se realizó en París, Francia.

Para subir al podio, el joven de 18 años y vecino de Grecia, tuvo que superar dos pruebas: un examen práctico de laboratorio de cinco horas, y un examen teórico escrito, de la misma duración.

“Esta medalla es una recompensa a un gran trabajo que se ha venido haciendo por parte de la organización y también a mi propio esfuerzo. Para mí, el proceso de Olimpiadas de Química ha sido muy bonito, he conocido mucha gente, he aprendido mucho y me gustaría llamar a la población joven para que se involucre porque es una gran oportunidad”, declaró Salas.

Esta no es la primera vez que el alajuelense destaca por un logro académico; el año anterior su nombre resonó en los medios de comunicación tras conseguir una calificación de 799,20 puntos en la prueba de admisión de la Universidad de Costa Rica (UCR), el promedio más alto de ese año. Actualmente, el joven cursa la carrera de Física en ese centro de estudios.

La delegación tica en la competencia la completó el joven Luis Diego Mata Boschini, quien en 2018 obtuvo una medalla de bronce en la XXXIII Olimpiada Iberoamericana de Matemática (OIM), celebrada en La Rabida, España, y Monte Gordo, Portugal.

Ambos estudiantes estuvieron acompañados por José Roberto Vega Baudrit, director del Laboratorio Nacional de Nanotecnología (Lanotec), del Centro Nacional de Alta Tecnología (Cenat-Conare), como mentor principal, y Gilberto Piedra Marín, de la Universidad Nacional de Costa Rica (UNA), como mentor adjunto.

“Logramos el objetivo de alcanzar una presea en la IChO 2019. Nuevamente Costa Rica obtiene un premio internacional en una dura competencia de Química, donde participan cerca de 80 países, algunos de alta tradición en esta disciplina científica”, apuntó Vega.

El equipo costarricense contó con el apoyo de la UNA, la UCR, el ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones (Micitt) ,el Tecnológico de Costa Rica (Tec), la Universidad Estatal a Distancia (Uned), la Universidad Técnica Nacional (UTN), el Lanotec-Cenat-Conare, el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Tecnológicas (Conicit) y el Ministerio de Educación Pública (MEP).