Un eclipse total de sol fue presenciado este miércoles 9 de marzo sobre el Océano Pacífico, por miles de turistas y cazadores de eclipses. Sin embargo, algunos otros decidieron disfrutar del fenómeno a bordo del vuelo 870 de Alaska Airlines, que viajaba desde la ciudad de Anchorage, Alaska hasta Honolulu, Hawái, EE.UU.
El espectáculo no fue cuestión de suerte, pues a bordo de la aeronave viajaban diversos científicos, entre ellos, Joe Rao, quien es astrónomo asociado en el Museo Americano de Historia Natural del Planetario Hayden.
El científico descubrió, un año atrás, que ese vuelo se cruzaría con la trayectoria de totalidad del eclipse, (la sombra más oscura de la Luna a su paso sobre la Tierra), según explica el blog de la aerolínea.
Pero para conseguirlo, el vuelo tendría que atrasarse 25 minutos y la aerolínea accedió. Decisión que Mike Kentrianakis, director del proyecto eclipse solar de la Sociedad Americana de Astronomía calificó como "un gesto increíblemente complaciente".
Los científicos a bordo no fueron egoístas, pues uno de ellos hasta cargó consigo 200 pares de lentes especiales, para que todos los pasajeros del avión pudiesen disfrutar del espectáculo.
Finalmente, la aerolínea reconoció que aunque no se pueden hacer modificiaciones según los gustos de los pasajeros, en este caso valió la pena.
