
Un agricultor del estado de Ceará, en Brasil, encontró una sustancia con características similares al petróleo mientras intentaba perforar un pozo de agua en su terreno. El hallazgo abrió un proceso de investigación y también un debate sobre la compensación económica que podría recibir el propietario del terreno.
La legislación brasileña establece que los depósitos de petróleo pertenecen a la Unión. Sin embargo, el dueño del terreno donde aparece el recurso tiene derecho a una compensación económica. Esa participación varía entre 0,5% y 1% del valor de la producción.
El agricultor Sidrônio Moreira, residente del municipio de Tabuleiro do Norte, realizó la perforación con la intención de resolver la escasez de agua que afecta a su familia y a la región del sertón cearense. Durante el proceso encontró un líquido negro, denso y viscoso, con un olor similar al aceite de automóvil.
La Agencia Nacional de Petróleo, Gas Natural y Biocombustibles (ANP) abrió la semana pasada un proceso administrativo para analizar el posible descubrimiento. El caso surgió después de que el agricultor encontró la sustancia en noviembre de 2024.
Investigadores del Instituto Federal de Ceará (IFCE) analizaron muestras del material. Los estudios físico-químicos indicaron que el líquido es una mezcla de hidrocarburos con propiedades cercanas al petróleo. Los científicos también observaron similitudes con combustibles encontrados en una cuenca cercana.
La normativa establece que los contratos y licitaciones deben incluir el pago por ocupación o retención de área. Ese monto se paga cada año. El cálculo se realiza por kilómetro cuadrado o por fracción del bloque explorado. La cifra puede aumentar si la ANP extiende el plazo de exploración.
La historia comenzó poco más de un año antes del hallazgo. Sidrônio Moreira decidió invertir sus ahorros para perforar un pozo. También utilizó dinero de su jubilación. Su objetivo era garantizar el agua para su familia.
El resultado fue inesperado. En lugar de agua apareció el líquido oscuro. Tras ese primer intento, el agricultor decidió aislar el pozo inicial y perforar otro a unos 50 metros de distancia. El segundo intento presentó el mismo resultado.
El caso llegó después al conocimiento del ingeniero químico Adriano Lima, profesor del campus Tabuleiro do Norte del IFCE. Al inicio, el especialista dudó del hallazgo debido a la poca profundidad del pozo, cercana a 30 metros.
Las muestras recogidas confirmaron la posibilidad de que el material sea petróleo. Los investigadores explicaron a la familia que, aunque el hallazgo ocurrió en una propiedad privada, el recurso pertenece al Estado brasileño.
Los especialistas recomendaron informar a las autoridades. Por esa razón, la situación llegó a la ANP, que ahora debe visitar el sitio, evaluar la zona y realizar nuevas pruebas antes de autorizar cualquier perforación adicional.
El ingeniero Adriano Lima también advirtió que este tipo de descubrimientos no debe incentivar perforaciones improvisadas por parte de otras personas. Según explicó, las intervenciones sin equipo adecuado pueden contaminar acuíferos o el manto freático y provocar daños ambientales graves.
Datos cartográficos indican además que el lugar del hallazgo no se ubica dentro de los bloques de exploración actuales de la ANP. Esa situación obliga al organismo regulador a estudiar el caso antes de cualquier explotación futura.
A pesar de la posible presencia de petróleo, el objetivo del agricultor sigue siendo el mismo. Sidrônio Moreira mantiene su interés en encontrar agua para su familia y su comunidad, una necesidad crítica en la región.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
