
El asteroide Apophis, un objeto cercano a la Tierra de aproximadamente 375 metros de ancho, pasará a unos 32.000 kilómetros de la superficie terrestre el 13 de abril de 2029, según la Agencia Espacial Europea (ESA) y la NASA. Ambas agencias descartaron cualquier riesgo de impacto contra el planeta durante al menos los próximos 100 años.
En este contexto, la ESA y la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA) firmaron un Memorando de Cooperación para ampliar su trabajo conjunto en defensa planetaria y un acuerdo específico para colaborar en la misión Rapid Apophis Mission for Space Safety (Ramses), destinada a estudiar el asteroide Apophis antes y durante su acercamiento a la Tierra.
Los acuerdos fueron firmados el 7 de mayo por el director general de la ESA, Josef Aschbacher, y el presidente de JAXA, Hiroshi Yamakawa, en la Embajada de Italia en Berlín, Alemania, durante una actividad organizada junto con la Agencia Espacial Italiana (ASI).
La ESA indicó que Ramses despegará en 2028 y se encontrará con el asteroide Apophis antes de su aproximación de 2029. La misión acompañará al objeto durante su paso cercano para estudiar cómo la gravedad terrestre afecta su estructura, forma y rotación.
Según la ESA, el asteroide pasará a una distancia equivalente a una décima parte de la separación entre la Tierra y la Luna. Además, estará más cerca del planeta que algunos satélites en órbita geoestacionaria.
La NASA detalló que el asteroide tiene un diámetro promedio de 340 metros y un eje más largo de al menos 450 metros. Por ello, distintas publicaciones y usuarios en redes sociales compararon su tamaño con la Torre Eiffel.
La alarma inicial sobre Apophis surgió tras su descubrimiento en 2004. La ESA informó que las primeras observaciones apuntaban a una pequeña probabilidad de impacto en 2029, 2036 o 2068. Incluso, el riesgo para 2029 llegó a estimarse en 2,7%.
Sin embargo, nuevas observaciones y mediciones de radar realizadas en marzo de 2021 permitieron descartar cualquier posibilidad de impacto con la Tierra durante al menos un siglo. La ESA retiró al asteroide de su lista de riesgo el 26 de marzo de 2021.
La ESA explicó que la defensa planetaria busca detectar y estudiar objetos cercanos a la Tierra, seguir sus trayectorias, evaluar posibles riesgos y desarrollar tecnologías de mitigación si fueran necesarias.
Como parte de ese trabajo, la ESA desarrolla el programa Space Safety y la misión Hera, destinada a estudiar técnicas de desvío de asteroides mediante impacto cinético. JAXA participa en ese proyecto como socio internacional.
Josef Aschbacher afirmó que la defensa planetaria es una responsabilidad global y señaló que la cooperación entre ESA y JAXA busca convertir compromisos en acciones concretas.
Por su parte, Hiroshi Yamakawa indicó que la colaboración permitirá fortalecer los esfuerzos internacionales en defensa planetaria.
