Liberia, Guanacaste. Ayer, a las 6:24 a. m., el aeropuerto internacional Daniel Oduber de Liberia recibió a los “pasajeros” más peculiares de toda su historia.
Este avión llegó al país con 28 animales nativos de África y cuyo destino era el Parque Zoológico África Mía, en el cantón de Bagaces, Guanacaste.
Entre los animales venían seis jirafas, una de las cuales murió horas después.
Desde su llegada al parque se notó que el mamífero no se encontraba bien. En ese momento, Ryan Crowford, especialista del Zoológico de Ohio aseguró que el animal solo estaba muy cansado y estresado, pero que estaría bien cuando descansara.
Pero no fue así. A las 6: 30 p. m. de ayer La Nación confirmó la muerte del rumiante.
Ángel Arce, presidente de la Corporación Costarricense de Televisión, empresa que maneja África Mía, dijo que el parque se referirá hoy al caso.
Además, aseveró que cerca del 13% de los animales que son trasladados mueren.
Anoche, Noticias Repretel informó de que la causa de la muerte de la jirafa fue un paro cardíaco, ocasionado por el estrés sufrido durante el viaje.
Larga travesía. Además de las jirafas, dos dromedarios y dos cebras tricolor encabezaron la lista de animales que llegaron por aire al país desde Miami, Estados Unidos, en un enorme avión de carga Boeing 747 de Florida West, contratado por la empresa DHL.
Llegaron también dos jabalíes, cuatro ganados watusi (que destacan por sus enormes cuernos negros), un ñú, dos orix y tres elam gigantes. Todos estos son antílopes (como venados grandes) de gran belleza.
La lista se completó con dos especies en peligro de extinción: el gran kudú y el bongo.
Todos viajaron despiertos y en una jaula de madera de pino diseñada según sus proporciones.
“Anestesiar un animal pone en riesgo su vida. Por eso solo se les da una pequeña dosis de sedante para que no se estresen durante el recorrido”, explicó el veterinario Germán González, del Servicio de Cuarentena Animal del aeropuerto Daniel Oduber.
Los animales viajaron por tierra desde el zoológico de Ohio, atravesando cinco estados, hasta llegar a Miami, Florida. Esa travesía de 25 horas fue seguida por un vuelo de tres horas hasta Costa Rica.
Hacia Guanacaste. El desembarque de los animales en el aeropuerto Daniel Oduber demoró poco más de tres horas.
Las cajas con los animales se bajaron con la ayuda de una rampa puesta en la compuerta trasera del avión. Luego, un montacargas trasladaba las cajas a furgones de plataforma.
A las 9: 14 a. m. una caravana escoltó a los animales hacia Bagaces. Primero descendieron las jirafas y luego los demás.
Un montacargas bajaba cada una de las jaulas y luego de que los especialistas valoraban la salud del animal, este era puesto en libertad.
Fue en ese momento cuando los expertos se dieron cuenta que una de las jirafas no se movía mucho y se hallaba estresada por el viaje.
Animales de cautiverio. Ninguno de los animales que llegaron ayer al país son salvajes. Todos son herbívoros que fueron criados en cautiverio en diferentes zoológicos de Estados Unidos.
Para permitir su traslado, requirieron permisos de exportación de Estados Unidos y los de importación de nuestro país.
Personeros de los ministerios de Agricultura y Ganadería (MAG) y del Ambiente y Energía (Minae) presenciaron la llegada de los animales y aseguraron que todo se encontraba en orden.
Por su parte, la Asociación Protectora de Animales (WSPA) manifestó que no emitirá ninguna valoración del proyecto hasta que no lo evalúe a fondo.
“Queremos que este sea el primer sitio de cría de animales africanos fuera del continente”, dijo Mario Sotela, propietario del parque. “Tenemos el compromiso de que este espacio beneficie a las escuelas costarricenses. Queremos que los niños tengan la oportunidad de conocer estos animales aquí mismo y haremos súper descuentos para que así sea”, agregó.
El paseo por África Mía dura 90 minutos. La entrada tiene un costo de $10 (unos ¢5.200) para niños y adultos mayores, y $15 (unos ¢7.800) para adultos.