La cuarta jornada de Roland Garros se saldó con una única victoria para el tenis sudamericano, la del argentino Diego Schwartzman (N.15), mientras que su compatriota Sebastián Báez (N.36) estuvo muy cerca de dar la gran sorpresa ante el alemán Alexander Zverev (N.3).
En un partido de 3h45 de duración, Schwartzman tuvo que remontar dos sets en contra ante el español Jaume Munar (N.91), para acabar imponiéndose por 2-6, 6-7 (3/7), 6-2, 6-2 y 6-2.
Munar aprovechó los numerosos errores no forzados que Schwartzman cometió al inicio del partido para apuntarse los dos primeros sets, aunque el argentino comenzó a jugar mejor a partir del segundo, en el que dejó escapar una bola para igualar el encuentro.
Pese a verse dos sets abajo, el nivel de tenis del 'Peque' siguió aumentando, mientras que el físico de Munar fue decayendo, lo que llevó al argentino a apuntarse los tres sets siguientes por el mismo marcador: 6-2.
"He jugado muchas veces contra él y cuando eso pasa te conoces mucho y buscas nuevas fórmulas para dañar a tu rival. Eso hizo él y ganó muy bien el primer set. A partir del segundo aumenté mi nivel de juego, incluso tuve una bola para ganar el segundo set, jugando cada vez mejor y él fue perdiendo precisión por el cansancio", resumió el argentino.
Schwartzman, semifinalista en París en 2020 y cuartofinalista en 2018 y 2021, buscará contra el búlgaro Grigor Dimitrov (N.21) el pase a los octavos de final, donde podría enfrentarse al número 1 mundial Novak Djokovic.
Antes, con la imponente Philippe Chatrier como escenario, el joven Báez, 21 años, estuvo muy cerca de dar la primera gran sorpresa en el cuadro masculino de Roland Garros-2022.
Cuartofinalista en el torneo de Lyon la semana pasada, Báez jugó muy bien al comienzo del partido y se colocó con dos sets de ventaja (2-6 y 4-6) y tener contra las cuerdas a todo un Zverev, semifinalista en París el año pasado y campeón olímpico.
El alemán reaccionó y forzó el quinto set, pero Báez no se rindió y llegó a tener una bola de partido, en el 10º juego con 4-5 a su favor, pero la desaprovechó.
Un error que acabaría pagando caro ante un rival de la calidad de Zverev, que logró el 'break' en el juego siguiente y cerró con su servicio el partido en la primera oportunidad que tuvo tras 3h36 minutos de lucha encarnizada.
"Tuve varias ocasiones en el quinto set, pero Zverev es un gran jugador y, en los momentos difíciles, jugó mejor que yo (...) La derrota es dura, pero a veces es positivo para poder aprender y mejorar para el futuro", se consoló un Báez que fue despedido con una gran ovación por el público francés y por el propio Zverev.
No fue la única derrota de la jornada para el tenis sudamericano.
El argentino Camilo Ugo Carabelli (N.154 y procedente de la previa) y el boliviano Hugo Dellien (N.87) cayeron con lógica ante dos cabezas de serie, el canadiense Felix Auger-Aliassime (N.9) y el ruso Karen Khachanov (N.25), respectivamente.
Y el veterano uruguayo Pablo Cuevas, 36 años y N.118 de la ATP, se despidió tras perder 4-6, 6-4, 7-6 (7/5) y 6-4 contra el esloveno Aljaz Bedene (N.175), próximo rival de Novak Djokovic.
Tampoco fue positiva la jornada en el cuadro femenino, con las eliminaciones de la colombiana Camila Osorio (N.66), que perdió ante la francesa Diane Parry (N.97) por 6-3 y 6-3, y de la brasileña Beatriz Haddid Maia (N.48), que cayó ante la estonia Kaia Kanepi (N.46) por 6-4 y 6-4.
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