AFP . 7 abril
Los descendientes de los judíos sudaneses quieren preservar sus raíces
Los descendientes de los judíos sudaneses quieren preservar sus raíces

En el cementerio de un barrio popular de Jartum, las lápidas que llevan inscripciones en hebreo están cubiertas por los escombros desde hace décadas, como si fueran testigos mudos de la larga y olvidada historia de los judíos sudaneses.

"Todo lo que nos queda de la comunidad judía sudanesa es este cementerio en ruinas, unas cuantas fotos viejas y los recuerdos", explica el farmacéutico Mansur Israil, habitante de Al Arda, antaño conocido como el "barrio judío" de Omdurman, ciudad gemela de Jartum, en la otra ribera del Nilo.

En los años 1940 y 1950, en Sudán vivían unas 250 familias judías, según la historiadora británica Daisy Abboudi, quien también es descendiente de judíos sudaneses.

Pero, tras la creación del Estado de Israel (1948) y las tensiones que le siguieron con el mundo árabe, la comunidad menguó enormemente.

Israil, de 75 años y cuyo padre se convirtió al islam, cuenta con orgullo que su abuelo, un judío iraquí, emigró a Sudán.

El farmacéutico conserva hermosos recuerdos de la época en la que Al Arda era un "barrio animado con muchos judíos pero también griegos y armenios", en el que "todo el mundo participaba en las celebraciones y las fiestas".

En 1956, la crisis de Suez, en la que el Reino Unido, Francia e Israel atacaron a Egipto para tomar el control del canal, precipitó la marcha de los judíos, cuenta Abboudi.

Y aunque Sudán obtuviera su independencia del condominio anglo-egipcio en 1956, las situaciones políticas de ambos países siguen estrechamente vinculadas.

Sin embargo, el golpe fatal para los judíos sudaneses fue la Guerra de los Seis Días (1967), cuando Israel se apoderó de territorios árabes.

Unas semanas después, Jartum acogió una cumbre árabe donde se anunció la resolución de los "tres noes": no a la paz, no al reconocimiento y no a la negociación con el Estado de Israel.

Israil recuerda que incluso recibió "amenazas por teléfono a causa de [su] apellido".

Según Abboudi, la mayoría de los judíos se fueron de Sudán porque se dieron cuenta de que "no tenían ningún futuro" en el país. Incluso se exhumaron algunos cadáveres del cementerio, para trasladarlos a Israel.

Además de a Israel, los judíos sudaneses emigraron sobre todo a Inglaterra y a Estados Unidos, explica la historiadora.

Durante los 30 años del gobierno autoritario de Omar al Bashir, Sudán mantuvo una línea dura con Israel, pero desde su destitución, en 2019, el Ejecutivo intenta volver a la escena internacional.

El año pasado, Jartum acercó posiciones con Washington y aceptó normalizar sus relaciones diplomáticas con Israel, a cambio de que Estados Unidos levantara las sanciones contra Sudán.

Sin embargo, los "Acuerdos de Abraham", firmados en enero por Sudán e Israel, solo entrarán en vigor cuando el Parlamento sudanés los ratifique. Un Parlamento que aún no se ha conformado.

Este martes, el consejo de ministros aprobó un proyecto de ley para abolir el boicot de Israel.

Amin Israil, nieto de un judío iraquí que se estableció en Sudán y cuya familia se convirtió más tarde al Islam, y su hija Salma ven viejas fotografías familiares juntos durante una entrevista con AFP en su casa en Wad Madani, la capital del centro-este de Sudán. -Estado de Jazirah, el 11 de febrero de 2021. - La comunidad judía en Sudán era una de las más pequeñas de Medio Oriente, pero, como las de otros estados árabes, disminuyó en la segunda mitad del siglo XX, a medida que las tensiones en torno a la La creación de Israel en 1948 impregnó la región. Como en otras partes del mundo árabe, los judíos sudaneses soportaron la peor parte del creciente sentimiento antiisraelí en medio del conflicto con el estado judío. Décadas más tarde, sus descendientes ven un acercamiento reciente entre su país e Israel como una oportunidad para conectarse con sus orígenes. . (Photo by Ebrahim HAMID / AFP)
Amin Israil, nieto de un judío iraquí que se estableció en Sudán y cuya familia se convirtió más tarde al Islam, y su hija Salma ven viejas fotografías familiares juntos durante una entrevista con AFP en su casa en Wad Madani, la capital del centro-este de Sudán. -Estado de Jazirah, el 11 de febrero de 2021. - La comunidad judía en Sudán era una de las más pequeñas de Medio Oriente, pero, como las de otros estados árabes, disminuyó en la segunda mitad del siglo XX, a medida que las tensiones en torno a la La creación de Israel en 1948 impregnó la región. Como en otras partes del mundo árabe, los judíos sudaneses soportaron la peor parte del creciente sentimiento antiisraelí en medio del conflicto con el estado judío. Décadas más tarde, sus descendientes ven un acercamiento reciente entre su país e Israel como una oportunidad para conectarse con sus orígenes. . (Photo by Ebrahim HAMID / AFP)

Sin embargo, para lograr la "normalización", habrá que salvar varios "obstáculos", pues "mucha gente en Sudán continúa siendo reacia", matiza una sobrina de Israil, Salma, quien desea "reconectar con [sus] orígenes".

En enero, decenas de sudaneses quemaron banderas israelíes frente a la sede del gobierno de transición y en febrero, una conferencia sobre tolerancia religiosa en la que participó un rabino despertó una gran polémica.

Yossar Basha, otra sudanesa de origen judío, se "muere de ganas de que la normalización sea efectiva".

“Estoy casi segura de que tenemos familia lejana en Tel Aviv o en otras partes de Israel”, comenta.