El gigante nuclear ruso Rosatom anunció el inicio de la construcción de la primera central nuclear de Egipto, el "mayor proyecto de cooperación ruso-egipcio desde la represa de Asuán", estimado, según la prensa local, en unos 25.000 millones de dólares.
El miércoles, el ministro egipcio de Electricidad, Mohamed Chaker, y el jefe de Rosatom, Alexéi Likhachev, participaron en la ceremonia de inaguración en la que se colocó la losa de hormigón que servirá de base a la central de Daba, en el norte del país, según un comunicado del grupo ruso.
A principios de mayo, Rosatom había perdido uno de los mayores proyectos industriales en los que participaba un grupo ruso en la Unión Europea, cuando un consorcio en Finlandia retiró su solicitud de permiso para un reactor nuclear tras la invasión de Moscú en Ucrania.
Egipto, que hasta ahora no tomó claramente partido por Moscú o Kiev, parece continuar con su plan lanzado en 2015 para convertirse en una potencia nuclear civil.
En 2017, ambos países firmaron un acuerdo para construir cuatro reactores de 1.200 megavatios (MW) cada uno.
"La construcción del primer reactor significa que Egipto se une al club nuclear", se felicitó Likhachev, considerando la obra como el "mayor proyecto de cooperación ruso-egipcio desde la represa de Asuán".
Hace medio siglo, el régimen soviético había ayudado a Gamal Abdel Naser, presidente de Egipto en aquel momento, a construir esta obra monumental de hormigón y acero -a 700 km de El Cairo- para regular las inundaciones del Nilo y garantizar al país la independencia agrícola y eléctrica.
Según la prensa egipcia, el proyecto costará unos 25.000 millones de dólares. Moscú participa en la financiación con un préstamo a las autoridades egipcias.
Este anuncio se produce antes del viaje del ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguéi Lavrov, que el domingo se reunirá en El Cairo con la Liga Árabe.
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