El rey de Marruecos, Mohamed VI, designó este viernes al empresario Aziz Akhannouch como jefe del gobierno y le encomendó la formación de un ejecutivo tras la victoria de su partido liberal frente a los islamistas en el poder.
El monarca "recibió el viernes 10 de septiembre de 2021 en el Palacio Real de Fez a Aziz Akhannouch (...), al que el soberano nombró jefe del gobierno y le encargó la formación de un nuevo gobierno", indicó la corona en un comunicado.
La Agrupación Nacionales de Independientes (RNI), de orientación liberal, fue la gran ganadora de las elecciones legislativas del jueves, logrando 102 de los 395 diputados del Parlamento marroquí.
En la otra cara de la moneda, el Partido de la Justicia y el Desarrollo, la formación islamista que presidía el gobierno, encajó una debacle y se quedó solamente con 13 escaños.
"Es una victoria de la democracia" y "una expresión explícita de la voluntad popular de cambio", dijo Akhannouch tras su triunfo.
Desde 2016, la formación RNI está presidida por Akhannouch, una de las mayores fortunas de Marruecos que, según la revista Forbes, alcanzaría los 2.000 millones de dólares.
Su partido es conocido por sus estrechos vínculos con la monarquía y en las dos últimas décadas formó parte de prácticamente todas las coaliciones gubernamentales, excepto entre 2012 y 2013.
Ministro de Agricultura desde 2007, Akhannouch preside la empresa Akwa Group, presente en el sector inmobiliario y de hidrocarburos, y es percibido como un ejemplo paradigmático de la connivencia entre las élites empresariales y políticas.
Por primera vez, los 18 millones de electores marroquíes eligieron el mismo día a los 395 diputados nacionales, así como a representantes municipales y regionales, elección en la que también terminó en cabeza el RNI.
Tras su designación, el nuevo jefe de gobierno aseguró que van a "empezar desde ahora los contactos con los partidos". "Lo más importante es tener una mayoría coherente y unida", afirmó a la cadena pública 2M.
El futuro ejecutivo no incluirá al PJD, que el jueves anunció su tránsito a la oposición, su "posición natural".
La formación, en el poder desde hace una década, pasó de 125 a 13 representantes.
Los islamistas denunciaron "graves irregularidades" en el proceso, incluida la "distribución obscena de dinero" cerca de los centros de votación. Unas acusaciones negadas por el Ministerio del Interior.
En este reino de 36 millones de habitantes, una Constitución aprobada en 2011 concede amplias prerrogativas al Parlamento y al gobierno.
Sin embargo, las decisiones y la orientación de los sectores estratégicos quedan en manos del rey Mohamed VI.
En esta legislatura, los partidos están llamados a cerrar un acuerdo para un "nuevo modelo de desarrollo", anunciado recientemente por el monarca, que busca reducir la desigualdad y duplicar la riqueza per cápita de sus habitantes.
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