En una de las sorpresas del día en los Juegos de Tokio, el judoca francés Teddy Riner cedió su corona olímpica de los +100 kg este jueves, por la que lucharan el checo Lukas Krpalek y el georgiano Guram Tushishvili.
Riner cayó, en un combate que parecía controlar, en cuartos de final frente al número uno mundial, el ruso Tamerlan Bashaev, por un waza-ari en el Golden Score, para sorpresa general en el Nippon Budkan, donde se celebra la competición de judo.
Bashaev aprovechó la prácticamente única oportunidad que tuvo para batir a toda una referencia del judo mundial.
Campeón olímpico en Londres en 2012 y en Rio en 2016, Riner esperaba obtener en Tokio una tercera medalla de oro, una hazaña solo conseguida hasta ahora por el japonés Tadahiro Nomura, campeón en 1996, 2000 y 2004 en la categoría de -60 kg.
Ahora tendrá que conformarse con luchar por el bronce, un metal que ya había ganado en 2008 en Pekín, tras haber batido por ippon a al brasileño Rafael Silva en su combate de repesca.
En el combate por el bronce se enfrentará al japonés Hisayoshi Harasawa que cayó en semifinales por un waza-ari en el Golden Score frente al checo Lukas Krpalek.
Krpalek se medirá por la corona dorada cedida por Riner al georgiano Guram Tushishvili, que venció en semifinales a Bashaev.
El verdugo de Riner, al igual que el francés, también competirá por el bronce contra el ucraniano Yakiv Khammo.
Riner había comenzado este viernes su torneo con una victoria rápida por ippon contra el austríaco Stephan Hegyi, apenas en poco más de dos minutos.
En la ronda siguiente, tuvo más dificultades ante el israelí Or Sasson, que había sido su víctima en semifinales de Rio-2016.
Sasson había ganado finalmente una medalla de bronce. Primero equilibrado, el combate se decantó a favor del francés en su segunda parte y Riner se impuso gracias a un waza-ari.
En cuartos de final, frente a la menor envergadura de Bashaev (1,75m), al que había ganado cuatro veces en otros tantos enfrentamientos, el francés controló el combate y el ruso estaba en peligro, con dos penalizaciones. Pero un contraataque le sirvió para marcar un waza-ari.
La preparación de la leyenda francesa para los Juegos ha sido caótica, con dos derrotas en 2020 tras más de 150 combates sin perder y una lesión en la rodilla izquierda en febrero, que amenazó con impedir su presencia en Tokio.
stt/psr-pm/dr/gr/