La diputada laborista británica Rosie Duffield pidió el lunes más medidas para garantizar la seguridad de las mujeres, tras renunciar a participar en el congreso anual de su partido por haber recibido amenazas de parte de activistas transgénero.
Duffield, de 50 años, afirma haber sido amenazada en línea por ciertos grupos LGTB por lo que estos califican de comentarios transfóbicos, en particular su oposición a la presencia de hombres que se identifican como mujeres en espacios sólo para mujeres.
Por ello, decidió no asistir a la conferencia anual del Partiod Laborista, principal fuerza opositora, que se celebra en Brighton, en el sur de Inglaterra, del sábado hasta el próximo miércoles, alegando que su "presencia irritaría" a algunos asistentes.
El presidente de la Cámara de los Comunes (cámara baja del Parlamento británico), Lindsay Hoyle, denunció en un comunicado las amenazas contra esta diputada y pidió a las plataformas de redes sociales que actúen contra estos ataques dirigidos, según él, mayoritariamente a las mujeres políticas.
"Es difícil saber hasta qué punto hay que tomarse en serio las amenazas de personas que las cuelgan en línea (...) pero son bastante horribles y no quería someterme a mí misma ni a los demás a ese tipo de insultos", declaró Duffield a la BBC.
"Es un problema que concierne a todos los partidos y al que no solo nos exponemos los políticos", añadió. "No sé qué podemos hacer, pero habría que hacer algo".
La diputada expresó también su deso de reunirse con el líder laborista, Keir Starmer, para aclarar la posición de su formación sobre la cuestión transgénero.
Desde su elección como líder laborista en abril de 2020, el centrista Starmer ha tratado de mejorar la imagen del partido, marcada en los últimos años por acusaciones de un antisemitismo crónico y de una cultura de intolerancia. Sin embargo, le está costando ganarse el apoyo del ala más izquierdista.
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