Irlanda del Norte es una región británica nacida el 3 de mayo de 1921, cuando Irlanda se independizó del Reino Unido y la parte norte de la isla quedó dividida entre republicanos católicos y unionistas protestantes, enfrentados durante 30 años de sangriento conflicto.
Colonizada por vikingos y después por normandos antes de ser retomada por la corona británica, la isla de Irlanda quedó adscrita al Reino Unido a partir de 1801.
Las tensiones ligadas a esta dominación condujeron a dos años de "guerra de independencia" (1919-1921) entre el Ejército Republicano Irlandés (IRA) y las fuerzas británicas.
El conflicto desembocó en la partición de la isla: el Estado libre de Irlanda y la región de Irlanda del Norte, que siguió formando parte del Reino Unido con Belfast como capital.
A partir de 1968, surge el "Movimiento de los derechos cívicos", impulsado por la minoría católica contra las discriminaciones.
Comienza en 1969 un periodo conocido como "Troubles" (conflictos), marcado por los atentados perpetrados por una facción clandestina del IRA y la reacción de las milicias extremistas protestantes.
En agosto de 1969 se despliegan en la región las tropas británicas, que dos años después recluyen a presos sin juicio y recurren a técnicas de interrogatorio descritas después como tortura.
El domingo 30 de enero de 1972, en el barrio católico de Bogside en Londonderry, soldados británicos abren fuego contra los participantes de una marcha pacífica y causan 14 muertos.
Dos meses después de este "Bloody Sunday", Londres suspende las instituciones irlandeses y retoma el control de la región.
Los enfrentamientos y atentados se prolonga durante 30 años en que mueren más de 3.500 personas.
El 10 de abril de 1998, los gobiernos de Londres y Dublín y los dirigentes republicanos y unionistas llegan al histórico acuerdo de paz del Viernes Santo.
El acuerdo prevé dividir el poder entre el bando protestante y el católico.
El Democratic Unionist Party (DUP) congrega a los protestantes unionistas demócratas y los republicanos nacionalistas católicos forman el Sinn Fein, exbrazo político del IRA, en unas instituciones regionales semiautónomas (parlamento y gobierno).
En enero de 2017, esta coalición se rompe por un escándalo político-financiero. Esto lleva a la suspensión durante tres años del gobierno descentralizado de Irlanda del Norte.
En las elecciones británicas de diciembre de 2019, la provincia elige por primera vez en el Parlamento de Westminster a más diputados republicanos partidarios de la reunificación con Irlanda que unionistas del DUP, apegados a la corona británica.
En enero de 2020, se reanuda el funcionamiento de la asamblea de Irlanda del Norte y se nombra a un gobierno.
Irlanda del Norte, con 1,9 millones de habitantes, 3% de la población británica, comparte una frontera terrestre de 500 km con la República de Irlanda.
El Brexit sacudió el frágil equilibrio en la región, con la imposición de controles aduaneros entre el Reino Unido y la Unión Europa. Para evitar el regreso de una frontera física en la isla, los controles se trasladaros a los puertos norirlandeses, aplicándose a las mercancías procedentes de la isla de Gran Bretaña.
Esto provocó en los unionistas un sentimiento de separación del resto del Reino Unido y dio lugar a diez días de violentos altercados a principios de abril.
Irlanda del Norte es una de las regiones más pobres del Reino Unido.
Otrora basada en la industria (fábricas, navieras...), ahora mira más hacia el sector de los servicios: un 27% de los empleados trabaja en la función pública y el sector privado sigue subdesarrollado, según Eurostat.
La UE contribuyó al proceso de paz en Irlanda del Norte inyectando 1.300 millones de euros (unos 1.500 millones de dólares) desde 1995.
Víctima de una rebelión interna en su partido debido a las tensiones creadas por el Brexit, la primera ministra norirlandesa, la unionista Arlene Foster del DUP, anunció el pasado miércoles que dejará la dirección de la formación en mayo y la jefatura del gobierno local a finales de junio.
El partido comenzó inmediatamente el proceso interno para remplazarla, pero su nuevo líder necesitará el respaldo del parlamento regional, y por lo tanto del Sinn Fein, para ser nombrado primer ministro.
La vice primera ministra norirlandesa, Michelle O'Neill, del Sinn Fein, pidió al futuro dirigente del DUP, una formación muy conservadora, que tenga en cuenta "que el paisaje político en nuestra isla ha cambiado".
Según un sondeo reciente de la BBC, una mayoría de irlandeses, tanto del norte como del sur, cree que la isla se reunificará dentro de unos 25 años.
fan-ang/ber/es-acc/zm