AFP . 13 mayo
Claudia Blum deja la Cancillería colombiana en un momento muy sensible para la imagen internacional de la administración de Iván Duque. Foto: AFP
Claudia Blum deja la Cancillería colombiana en un momento muy sensible para la imagen internacional de la administración de Iván Duque. Foto: AFP

Bogotá. La canciller de Colombia, Claudia Blum, presentó su renuncia “irrevocable” cuando el gobierno enfrenta críticas y condenas por la represión de las protestas que desde hace dos semanas acorralan al presidente Iván Duque.

En una carta con fecha del 11 de mayo, divulgada por su despacho este jueves, Blum pidió su salida del gabinete sin precisar los motivos.

“Estoy segura de que (...) el país continuará en la senda del desarrollo sostenible, en la recuperación social y económica frente a los efectos de la pandemia, y en la consolidación de los consensos que ratifiquen la unidad y fortaleza de nuestra nación”, escribió.

Blum deja el cargo que ocupaba desde noviembre del 2019 en un momento sensible para la imagen exterior del país suramericano.

Renunció la canciller de Colombia, Claudia Blum

La Organización de las Naciones Unidas (ONU), Estados Unidos, la Unión Europea y Organizaciones No Gubernamentales internacionales denunciaron graves excesos cometidos por la policía colombiana.

Los hechos sucedieron en las manifestaciones y disturbios que han dejado, al menos, 42 muertos y más de 1.500 heridos, según cifras oficiales y de la Defensoría del Pueblo, que vela por los derechos humanos.

De acuerdo con la prensa colombiana, la ministra tenía previsto viajar próximamente a Europa para compartir la versión del gabinete sobre la crisis detonada por las manifestaciones contra el gobierno en medio del agudo deterioro económico que trajo la pandemia.

Duque pierde así a su segundo ministro en medio de la convulsión social. El primero fue el responsable de Hacienda, Alberto Carrasquilla, quien dejó el cargo acosado por las críticas a su propuesta de subir impuestos a la clase media en plena crisis sanitaria.

A pesar de que Duque retiró el proyecto legislativo, la violenta represión de las manifestaciones por la fuerza pública avivó el descontento.

Desde entonces se han multiplicado los focos de protesta, sin una agenda o liderazgo definidos, pero que en el fondo reclaman un país más equitativo y un Estado más solidario, y que garantice la vida y la seguridad.

“Otro logro del Paro: su debate internacional tumba a la atorrante canciller Claudia Blum”, escribió en Twitter el senador de oposición Wilson Arias, oriundo de Cali, una de las ciudades más afectadas por la violencia que acompaña el llamado Paro Nacional.

Colombia, de 50 millones de habitantes y empobrecida por la pandemia, enfrenta además un repunte de la violencia financiada por el narcotráfico que esfuma la ilusión de la paz firmada con la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en el 2016.