Lab de Ideas con apoyo de Escuela y el Colegio Científico Interamericano IHS CATIE — Esteban Camacho, director general de la Escuela y Colegio Científico Interamericano IHS CATIE, asegura que una de las cosas que más le gusta de los rankings de centros educativos con mejores resultados académicos, es “cuando en ellos se incorporan instituciones de zonas periféricas y rurales”:
“Eso demuestra que la educación puede lograr resultados cuando se desarrollan buenas prácticas desde el inicio”.
Su institución es una de ellas. En el Especial Colegios 2027, el Colegio Interamericano ocupó el puesto número 15 en la comparativa de los mejores promedios de admisión a la UCR; el 20 al TEC, y el 19 a la UNA. Estos resultados —que no son nuevos, sino que se consolidan en varios de nuestros rankings— responden a un proceso que empieza en edades tempranas, explicó el director:
“La mayoría de los niños vienen desde Preescolar y eso ayuda a construir un proceso longitudinal. Tenemos estudiantes con distintos niveles de rendimiento y formas de pensar y, en ellos, el modelo demuestra que cuando los desarrollamos desde temprana edad se cosechan mejores resultados”.
La institución, de formación bilingüe, ha enriquecido su currículum para incorporar lógica, lectura, razonamiento matemático y pensamiento crítico desde el inicio. Además, el centro le da un valor agregado a las áreas relacionadas con la naturaleza y la investigación, así como a las ciencias y a la tecnología.
La estudiante de décimo año, Irina Rodríguez, explicó que la vida en las aulas “se enfoca en que uno avance poco a poco y que no sea simplemente llegar a décimo y empezar el proceso”:
“Practicamos los conocimientos que adquirimos y aprendemos a ejecutarlos. Por ejemplo, mezclamos una parte de la clase de Biología con realidad virtual y cascos que nos permiten ver células y los procedimientos biológicos. Es una experiencia completamente diferente”.
La docente de enseñanza en inglés, María Paula Quirós, dijo que “no se trata de que el estudiante sea solo un banco de información, sino un ser integral que aprenda a investigar y pensar” y agregó que se prioriza el bienestar de los alumnos, más allá de las aulas. Por eso cuentan con servicio de Psicología y capacitación para personal docente y administrativo:
“Un ataque de ansiedad, haber dormido tres horas o que a mamá y papá les haya sucedido algo, son situaciones que nos afectan. Por eso procuramos espacios para abordar estos temas y que los chicos se sientan más cómodos para seguir”.
Contribuir a la comunidad
La escuela nació en 1942 cuando el IICA llegó a Turrialba. En 1973, tras la formación del CATIE, pasó a ser la Escuela Interamericana y luego, en 1996, su administración quedó en manos de la asociación de padres sin fines de lucro que la dirige actualmente.
En 2004 amplió su oferta a una secundaria científica que desde el inicio ha estado marcada, junto con el resto de la institución, por un fuerte componente comunitario:
“Aunque somos una institución privada no nos vemos como una escuela o un colegio aislado, sino como una institución educativa más en la región. Ese enfoque nos diferencia”.
Dicha visión se traduce en inversiones y en la búsqueda de donantes para, por ejemplo, apoyar a estudiantes de instituciones públicas de Turrialba que participan en ferias internacionales. También se capacita a docentes, se prestan instalaciones y se establecen alianzas para impulsar la formación STEM, de deporte y de arte, fuera de sus aulas.
Además, se colabora con grupos comunales, asociaciones de desarrollo e instituciones de la zona.
“Esto fue lo que nos llevó a obtener un reconocimiento internacional que nos ubicó entre las 10 mejores escuelas del mundo”, dijo Camacho.
El reconocimiento es un lugar en el podio de los World’s Best School Prizes 2025 en la categoría de Colaboración con la comunidad. Estos galardones son entregados por la fundación británica T4 Education, que reconoce a escuelas y colegios de todo el mundo por sus acciones ambientales, de innovación, superación de la adversidad, colaboración comunitaria y fomento de vidas saludables.
María Paula Quirós fue la líder de la postulación y explicó que en el premio “pudimos demostrar nuestra visión de que el conocimiento no se queda solo en las aulas sino que aporta a la sociedad”.
La escuela y el colegio también están acreditados ante Cognia, una organización estadounidense que evalúa a centros de todo el mundo, facilitándoles instrumentos de evaluación y modelos para identificar oportunidades de mejora.

Turrialba tiene realidades sociales y económicas disímiles. Su distrito central es un eje de comercio, con oportunidades y centros educativos de calidad; pero en las zonas más alejadas se encuentra el distrito con menor desarrollo social del país.
Por eso “es importante que el enfoque comunitario exista y se extienda, pues no solo nos aporta a nosotros, sino al cantón en general”, concluyó el director:
“Queremos convertirnos en un agente que contribuya a mejorar la comunidad pues que solo nosotros tengamos buenos resultados no es suficiente para Turrialba. Eso es lo que el país necesita”.
Artículo realizado con el apoyo de Escuela y el Colegio Científico Interamericano IHS CATIE. ‘Lab de Ideas’ es una sección que destaca iniciativas de marcas y empresas en Costa Rica. El contenido editorial está diseñado para ser útil, y también hay espacio para mensajes comerciales curados, acompañados; diferentes.





